Algunas veces al mirar por
la ventana
Me pierdo en mis propios
pensamientos, me hundo en las profundidades de los recuerdos, buenos, malos, de
todo.
Me gusta observar sin
realmente enfocar lo que está frente a mí, me sumerjo en mi mente buscando las
conexiones que me llevaron hasta donde estoy y hacia cada acto que realice.
Me detengo en uno que es muy
reciente, me deslizo hasta ese recuerdo justo en que tus labios se abrieron y
tomaron a los míos, en un acto casi vandálico, en una tarde nublada... Me
estremezco solo de revivirlo, es como si aún estuviera ahí. Fue tan sorpresivo,
tan arrebatador, que el estómago vuelve a tener ese vacío que no es de hambre.
La intensidad con la que me besaste y lo mucho que me deseabas me hace
sonrojarme justo ahora, que estoy sola observando la calle por la ventana. Por
un momento solo cierro los ojos para hacer ese recuerdo más vivido y
entrañable, pues pese a que en mi vida ha habido muchos besos, el tuyo sin duda
se salió de todo estándar.
Tu cuerpo se apretó contra
el mío, tu enorme cuerpo, me sentí como si yo fuera pasto crecido que se deja
manejar por el viento como si nada, saciaste tu deseo sin detenerte, sin controlarte,
y así de fácil me encontré en una sensación vertiginosa de emociones que
acudieron como vientos a los huracanes, me deje llevar, deje de pensar, me
dedique a sentir.
¡Que beso tan más profundo!,
para mis adentros pensé, ¡que arrebatador!, ¡que descaro!, ¿cuándo yo me dejaba
impresionar tanto? No lo sé tal vez estaba acostumbrada a besar, a besar a mi
manera, pero no conocía su manera, y sin duda dejo un salto en mi escala
perfectamente acomodada.
Así sucede, las emociones
sacuden, así pasa la vida siempre te va a sorprender, hoy con un beso, mañana
con otra emoción.
Después de recordar enfoque
la vista, era hora de regresar al hoy, a la realidad, y dejar que ese recuerdo
me invada algunas veces, para cuando la vida se vuelve monótona.
Mi consejo: les ha pasado
algo similar?
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