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16 de marzo de 2019

Ayuno intermitente parte dos




Desde finales del año pasado he vuelto a practicar el ayuno intermitente, ahora si consiente de lo que estoy haciendo, informada por todos los medios que me ha sido posible, y aún falta, claro, uno siempre está en constante cambio y cada tipo de alimentación, con el tiempo y estudios se descubren más cosas.

Ustedes saben que cuando algo me convence yo lo hago al momento, a veces claro sin saber, pero siempre he sido así, total, que cuando conocí el ayuno intermitente y descubrí que algún tiempo lo practique sin saber, pero ahora sí, informada de muchas cosas, pues me dije, es tiempo. Y comencé a mediados del mes de diciembre del 2018, más que nada viendo los beneficios que menciona y porque ya quería un cambio en mi vida.


Todo esto es por mi camino del fitness, he tenido altibajos, después de bajar tanto de peso, que era mi principal objetivo, comencé a tener más objetivos, mejorar mi técnica, tener más fuerza, tener músculos, etc., bien, dentro de esto mi peso ha subido, he llevado diferentes alimentaciones y cambiado muchas cosas, como les había comentado, reduje drásticamente los alimentos procesados, esto tuvo notables cambios, pese a que me sentía bien con mi alimentación basada en plantas, cuando deje las comidas procesadas me desintoxique de los azucares añadidos.


El ayuno que practico es de 8/16 es decir durante 8 horas está abierta mi ventana alimenticia y en esas ocho horas están programadas mis comidas, es decir mi desayuno, merienda, comida y cena.

Al comienzo de este ayuno tuve muchas ansiedades de no tener suficiente tiempo para comer, obviamente cuando haces un cambio así de rápido y dramático como yo lo hice, pues no me llenaba, pasaba algo de hambre, pero no del hambre que te mata, solo de la que eres consciente de tener. Y también es como todo, no hay cambios drásticos en los primeros meses, es decir puedes llevar unas 6 semanas y tu peso y grasa corporal sigue siendo la misma, esto se debe a que el cuerpo se va adaptando, y claro que le lleva su tiempo adaptarse a una nueva dieta.


No es tanto una dieta, es más que nada un horario para comer, en mi caso si va acompañado de un plan alimenticio, pero no necesariamente la gente que lo practica lo hace así. Ya saben a cada persona le funcionan diferentes cosas. Ya después de tiempo, baje de peso, no como la primera vez que fueron 25 kilos, no, pero si baje de peso, estaba en 66.900 y estoy en 60.500 kilos.


Ahora bien, los cambios que he tenido, unos son de peso, y otros son de cómo me he sentido, pues después de pasar algo de hambres y ansiedades, me sentí bien, así tal cual se puede decir, en las horas de ayuno que estoy despierta realmente con tomar té sin azúcar, café puro, o agua, me siento tranquila, me deja tiempo para hacer cosas sin pensar en comida. Por otra parte, mi rendimiento físico ha sido prácticamente igual, porque en mis horas de alimentación, también entreno, así que no ha sido diferente.


Otros cambios han sido emocionales, siempre he tenido una fuerte relación con la comida, es mi consuelo en muchos casos y también un castigo y en fin, he pasado por mucho, y haciendo ayuno lo que noto, es que la primer comida que hago me sabe a gloria, sea lo que sea, es como si mi cuerpo despertara, es decir, despierto desde que me tomo mi vaso de agua, te o café, activo mi ser y me pongo hacer actividades, pero, es diferente al comer por primera vez.


Los primeros bocados me hacen sentir inmediatamente feliz, cosa que no me pasa cuando no llevo a cabo esta alimentación por horarios, otro cambio fue que al bajar un poco de peso mis piernas se llenaron de celulitis y eso que tomo la misma cantidad de agua, pero sé que hay muchos factores para eso no solo bajar de peso, igual que mi piel abdominal que esta algo floja, por lo mismo, al bajar la grasa queda floja y claro con el tiempo se regresa a su lugar, pero vamos, no lo hará en el momento.


Y el último cambio que he notado, es que mis senos de nuevo están más pequeños, no es que hayan acumulado grasa antes, es decir cuando estaba en 66 kilos, pero yo los notaba de cierto tamaño y ahora con apenas 6 kilos de diferencia siento que si perdieron consistencia, me imagino que es la grasa.


Espero les sirva mi experiencia en el ayuno para darse una idea de lo que es y para que lo hago yo, mas no les digo que es la única forma de bajar de peso o mantenerse en él, cada cuerpo es diferente y por lo tanto le funcionan cosas diferentes.


Ayuno intermitente parte uno




Hace algunos años practique este tipo de alimentación, básicamente es poner un horario para comer y solo alimentarse dentro de ese horario. Una vez explicado esto, cuando yo lo hice realmente no sabía que se llamaba de alguna manera o que era un método efectivo para bajar de peso, controlar el peso, el apetito, la glucosa en sangre, etc.


Yo únicamente lo hice saltándome el desayuno y la cena, comenzaba a comer a las 12 del día y mi última comida era a las 6 de la tarde, los primeros meses que lo hice no observe cambios notables en mi peso, ya hacia ejercicio, por ese entonces el crossfit era mi vida, pero apenas iniciaba mi camino del ejercicio, tenía 26 años, baja autoestima y sobre peso, para ponerlos en contexto. Después de casi 3 meses de realizar el ayuno sin saberlo ni planearlo, baje de peso, un poco, no todo lo que esperaba pero era esperanzador.


Aclaro que cuando hice este ayuno estaba totalmente desinformada sobre la manera correcta de llevarlo a cabo y consumía muchos productos procesado que hoy puedo decir orgullosa que ya deje, les decía, el caso es que yo reduje mis horas de comer y la cantidad que me servía, aun así abusaba de los carbohidratos para sentirme saciada. A los 6 meses el cambio se volvió una forma de vida, cada mes bajaba 5 kilos y fue hasta cierto punto alarmante.


De pesar 80 kilos baje hasta 55, fue un cambio drástico y radical en mi apariencia, mucha gente que estaba por entonces en mi vida me lo hizo notar y mi autoestima subió a niveles impresionantes, dure unos 4 meses en ese peso hasta que de pronto mi imagen física ya no me gustó tanto, no es que volviera el baja autoestima, es que sentía que se me veían mucho los huesos, así que interrumpo mi ayuno, comencé a desayunar de nuevo y solo saltarme la cena, así dure otro tiempo más y finalmente deje el ayuno.


Ahora bien, al practicarlo sin saber, obviamente cometí muchos errores, para empezar la desinformación, también tuve consecuencias como bajas las defensas y ansiedad por comer, pero dentro de todo realmente no me fue tan mal. Quisiera que si ustedes alguna vez quieren llevar a cabo el ayuno intermitente primero que nada se informen correctamente, he visto que el ayuno no es para todos, no siempre logra los efectos deseados y como todo hay que  tener paciencia.

Primer trimestre




Año nuevo no significa nueva yo.


Este año ha comenzado con una considerable mejora en mi vida económica, por una parte esto hace que me sienta muy tranquila, pues la estabilidad económica siempre es importante para sentirse bien en muchos aspectos además de saber que puedes mejorar tu calidad de vida en muchos aspectos.


No les había contado porque no era oficial, pero al fin encontré un trabajo que me deja vivir, es decir, ya saben que estoy en contra total de que el trabajo absorba todo tu tiempo y prácticamente seas esclavo del sistema, pues bien en mi lucha incansable, casi de pura suerte he encontrado un nuevo trabajo, soy auxiliar educativo de preescolar. Esto por supuesto que es un cambio muy drástico en mi vida, pues ni siquiera estudie ninguna rama acercada a esto, pero se me presento la oportunidad y la tome sin pensar demasiado.


Soy de las personas que siempre dicen que no se llevan bien con los niños y que al no tener paciencia pues definitivo no se me daría cuidarlos, y menos se diga educarlos, pues este año se ha puesto a prueba todas mis teorías que daba por sentadas y para mi sorpresa me ha encantado ser maestra, me ha parecido una experiencia totalmente hermosa, reconfortante y diferente.


Estudie administración, sin pensar demasiado, buscaba un campo amplio laboral, y la verdad es que si hay muchos trabajos en los que me puedo desempeñar con esta carrera, pronto encontré trabajos que eran medianamente bien pagados y que cumplían con ser parte de lo que estudie, pero no me llenaban el alma, realmente me sentía presa en empleos sin futuro.


No me mal entiendan, ame estudiar, por primera vez aprecie el hecho de aprender y disfrute el proceso, mi carrera no fue tan pesada y los tres años fueron maravillosos, pero una vez aplicada al mundo real, yo no encontraba un lugar adecuado para mí, busque diferentes campos en los cuales desarrollarme pero no encontraba alguno en el que yo sintiera que podía aportar algo y que me dejaran el tiempo para disfrutar mi vida.


Así que maestra de preescolar, vaya, quien lo diría, ni siquiera yo hubiera apostado por eso, pero así es, actualmente mi trabajo me permite por completo llevar a cabo todas mis demás actividades y siento que aporto algo, hago que niños aprendan a leer, escribir, expresarse, y muchísimas cosas que jamás imagine que estuvieran involucrada en el desarrollo del ser humano.


Cambiando de tema, en este año prometí ocuparme realmente de mi salud, ustedes saben que soy vegana por ética, y mucho tiempo deje de lado mi alimentación, como casi todas las personas, veganas o no, uno simplemente come lo que está acostumbrado y lo que sabe bien sin pensar si estos alimentos nutren o significan algo para el cuerpo, pues bien, de pronto sentí la necesidad de ponerle total atención a mi salud. Así que comencé el año informándome, estudiando sobre todo lo relacionado con la salud.


Decidí llevar no solo una alimentación vegana por ética, sino también incluir la salud, por ello al saber sobre todos los alimentos procesados que consumía, sobre el azúcar al que era adicta, sobre la cantidad de químicos que contiene la comida comprada, cambie muchos aspectos de ello. Deje la tan adorada cátsup que tanto consumí en toda mi vida, deje las galletas, deje el pan de barra, deje los dulces, y créanme eso si fue duro, pero en mi camino siguen los ajustes, ahora veo que quiero nutrirme, que es parte de amarme y por lo tanto cuidar de mi salud se ha vuelto parte de mi día a día.


En otros aspectos ya cumplí 29 años y me sentí bien con ello, mientras en años pasados vivía estresada con pensar en mi edad, ahora decidí que no viviría así, por ello felizmente dije mi edad y me sentí contenta con tener esos años, pues todo lo que he hecho me ha costado 29 años, no tiene sentido negarlos, no tiene sentido arrepentirme de ellos o avergonzarme, al contrario que hermosos tantos años que me han hecho cambiar madurar, llorar, ajustarme y todo lo demás.


Y para terminar este resumen de mi primer trimestre de año, sigo en mi camino al fitness, aun entreno de manera constante y me siento muy feliz de continuar así, este año ya cumpliré 4 años dedicándole mucho tiempo a las pesas y me alegra mucho haber sido constante en este hecho.

Espero su año haya comenzado maravillosamente como el mío.


22 de diciembre de 2018

A veces sí y a veces no.





Bueno tengo un rato un tanto alejada de lo espiritual, ya saben la meditación y esos libros que me inspiran a ser mejor persona, no es que los haya abandonado o que deliberadamente dejara de creer en ellos, solo es que tome mi vida del presente y al tener problemas deje que me abrumaran, es todo.


Por otra parte sigo con la corriente del minimalismo, busco desapego emocional por los bienes materiales, no digo que no compro nada o que ya soy hippie viviendo en comuna, pero si reduje considerablemente mis compras mensuales de bienes y busco tener cosas útiles más que de adorno. No digo que de eso se trate el minimalismo, he visto que no tiene nada que ver con pobreza, pero yo en parte si lo busco, solo pobreza de bienes materiales.
Cumplí mis cuatro meses de no comprarme ropa, únicamente compre un par de prendas que requería con urgencia pero no fue compras por placer como toda mi vida hice. Y aunque al principio fue largo el tiempo y mucha la espera al final realmente no sentía presión por comprar nada. Me di cuenta que no lo necesitaba y que me sentía bien así.


Me empecé a vestir con ropa básica de colores neutros, combinables y con muy pocas prendas, en general me veía igual todas las semanas, pero eso es comodidad, no batallar buscando combinaciones nuevas ni nada por el estilo. Fue reconfortante saber que mi autoestima no dependía de mi forma de vestir que me sentí realizada y orgullosa de mí. Por otra parte busque tener los menos accesorios posibles y la ropa menos llamativa.


Esto no fue por sentirme mal o menos moralmente, fue únicamente para concentrarme en otras cosas, y resulto muy beneficioso, ya no más fotos de mi con atuendos y cero estrés por comprar o nuevos estilismos de moda. Me he sentido muy feliz y tranquila, cosa que no creí posible. Aún hay presión social por “arreglarme” pero no es algo que no pueda manejar.


En mi hogar he buscado tener comodidades pero no adornos, y no cosas innecesarias algo que se ha notado, mi pareja no tiene problema con mi forma de pensar aunque no comparte todo, yo respeto que él tenga sus cosas y que si compre objetos. Busco que eso no tenga que ver conmigo, es decir son sus decisiones y yo tengo las mías.


Otra cosa en la que sigo avanzando es en la alimentación, si bien he llevado dietas por determinados tiempos para lograr objetivos, ahora estoy en otro enfoque, en alimentación sana no por un tiempo o por lograr un objetivo, sino por nutrirme de por vida. Es muy distinto a lo que antes hacía, porque siempre sabía que esa dieta o periodo terminaría y podría volver a comer todo aquello que quisiera, pero ahora me doy cuenta de que esto no es algo que yo busque por un tiempo determinado, sino una manera de vivir todo el tiempo.
he leído, para aprender, he buscado información que pueda aplicar y la realidad es que es muy fácil, la cosa es que no siempre llevarlo a cabo es tan fácil como comprenderlo. Para comenzar esta la sociedad acostumbrada a comer tan mal y para aliviar todos los males emocionales que resulta extraño querer comer bien. En lugar de conseguir apoyo de todos los que me rodean me ven como una extremista.


No considero que alimentarse sanamente sea algo que me haga una persona extremista, pero si me he encontrado con esos comentarios, que comer tal cosa una vez de vez en cuando no me va a matar, pero no se trata de eso, sino de que yo elijo alimentarme correctamente, no restrinjo nada, no me privo de nada, es normal privarse de lo que hace daño, y al saber que muchos considerados alimentos en realidad dañan el cuerpo, elijo no comerlos.


Para mi es simple, pero para el mundo que me rodea no lo es. En general siendo vegana ya me acostumbre a llevar mi comida a todas partes y así, pero ahora que doy un paso más hacia la salud y bienestar, es como si yo sola me complicara más las cosas, porque las personas piensan que con que me lleven alimentos que no son de origen animal ya me los voy a comer, y la realidad es que son procesados llenos de químicos y también los he dejado.


Aun me queda mucho por aprender y mejorar todo yo lo sé, pero a veces se me hace complicado tener que explicárselo a los demás, o siempre parezco la persona que no quiere convivir a la hora de la comida. Pero yo sé que no se trata de eso, sino de que vivo distinto es todo. Espero seguir por este camino y cada vez aprender mejor la manera más saludable de alimentar mi cuerpo.