Mostrando entradas con la etiqueta veganismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta veganismo. Mostrar todas las entradas

16 de marzo de 2019

Ayuno intermitente parte dos




Desde finales del año pasado he vuelto a practicar el ayuno intermitente, ahora si consiente de lo que estoy haciendo, informada por todos los medios que me ha sido posible, y aún falta, claro, uno siempre está en constante cambio y cada tipo de alimentación, con el tiempo y estudios se descubren más cosas.

Ustedes saben que cuando algo me convence yo lo hago al momento, a veces claro sin saber, pero siempre he sido así, total, que cuando conocí el ayuno intermitente y descubrí que algún tiempo lo practique sin saber, pero ahora sí, informada de muchas cosas, pues me dije, es tiempo. Y comencé a mediados del mes de diciembre del 2018, más que nada viendo los beneficios que menciona y porque ya quería un cambio en mi vida.


Todo esto es por mi camino del fitness, he tenido altibajos, después de bajar tanto de peso, que era mi principal objetivo, comencé a tener más objetivos, mejorar mi técnica, tener más fuerza, tener músculos, etc., bien, dentro de esto mi peso ha subido, he llevado diferentes alimentaciones y cambiado muchas cosas, como les había comentado, reduje drásticamente los alimentos procesados, esto tuvo notables cambios, pese a que me sentía bien con mi alimentación basada en plantas, cuando deje las comidas procesadas me desintoxique de los azucares añadidos.


El ayuno que practico es de 8/16 es decir durante 8 horas está abierta mi ventana alimenticia y en esas ocho horas están programadas mis comidas, es decir mi desayuno, merienda, comida y cena.

Al comienzo de este ayuno tuve muchas ansiedades de no tener suficiente tiempo para comer, obviamente cuando haces un cambio así de rápido y dramático como yo lo hice, pues no me llenaba, pasaba algo de hambre, pero no del hambre que te mata, solo de la que eres consciente de tener. Y también es como todo, no hay cambios drásticos en los primeros meses, es decir puedes llevar unas 6 semanas y tu peso y grasa corporal sigue siendo la misma, esto se debe a que el cuerpo se va adaptando, y claro que le lleva su tiempo adaptarse a una nueva dieta.


No es tanto una dieta, es más que nada un horario para comer, en mi caso si va acompañado de un plan alimenticio, pero no necesariamente la gente que lo practica lo hace así. Ya saben a cada persona le funcionan diferentes cosas. Ya después de tiempo, baje de peso, no como la primera vez que fueron 25 kilos, no, pero si baje de peso, estaba en 66.900 y estoy en 60.500 kilos.


Ahora bien, los cambios que he tenido, unos son de peso, y otros son de cómo me he sentido, pues después de pasar algo de hambres y ansiedades, me sentí bien, así tal cual se puede decir, en las horas de ayuno que estoy despierta realmente con tomar té sin azúcar, café puro, o agua, me siento tranquila, me deja tiempo para hacer cosas sin pensar en comida. Por otra parte, mi rendimiento físico ha sido prácticamente igual, porque en mis horas de alimentación, también entreno, así que no ha sido diferente.


Otros cambios han sido emocionales, siempre he tenido una fuerte relación con la comida, es mi consuelo en muchos casos y también un castigo y en fin, he pasado por mucho, y haciendo ayuno lo que noto, es que la primer comida que hago me sabe a gloria, sea lo que sea, es como si mi cuerpo despertara, es decir, despierto desde que me tomo mi vaso de agua, te o café, activo mi ser y me pongo hacer actividades, pero, es diferente al comer por primera vez.


Los primeros bocados me hacen sentir inmediatamente feliz, cosa que no me pasa cuando no llevo a cabo esta alimentación por horarios, otro cambio fue que al bajar un poco de peso mis piernas se llenaron de celulitis y eso que tomo la misma cantidad de agua, pero sé que hay muchos factores para eso no solo bajar de peso, igual que mi piel abdominal que esta algo floja, por lo mismo, al bajar la grasa queda floja y claro con el tiempo se regresa a su lugar, pero vamos, no lo hará en el momento.


Y el último cambio que he notado, es que mis senos de nuevo están más pequeños, no es que hayan acumulado grasa antes, es decir cuando estaba en 66 kilos, pero yo los notaba de cierto tamaño y ahora con apenas 6 kilos de diferencia siento que si perdieron consistencia, me imagino que es la grasa.


Espero les sirva mi experiencia en el ayuno para darse una idea de lo que es y para que lo hago yo, mas no les digo que es la única forma de bajar de peso o mantenerse en él, cada cuerpo es diferente y por lo tanto le funcionan cosas diferentes.


Primer trimestre




Año nuevo no significa nueva yo.


Este año ha comenzado con una considerable mejora en mi vida económica, por una parte esto hace que me sienta muy tranquila, pues la estabilidad económica siempre es importante para sentirse bien en muchos aspectos además de saber que puedes mejorar tu calidad de vida en muchos aspectos.


No les había contado porque no era oficial, pero al fin encontré un trabajo que me deja vivir, es decir, ya saben que estoy en contra total de que el trabajo absorba todo tu tiempo y prácticamente seas esclavo del sistema, pues bien en mi lucha incansable, casi de pura suerte he encontrado un nuevo trabajo, soy auxiliar educativo de preescolar. Esto por supuesto que es un cambio muy drástico en mi vida, pues ni siquiera estudie ninguna rama acercada a esto, pero se me presento la oportunidad y la tome sin pensar demasiado.


Soy de las personas que siempre dicen que no se llevan bien con los niños y que al no tener paciencia pues definitivo no se me daría cuidarlos, y menos se diga educarlos, pues este año se ha puesto a prueba todas mis teorías que daba por sentadas y para mi sorpresa me ha encantado ser maestra, me ha parecido una experiencia totalmente hermosa, reconfortante y diferente.


Estudie administración, sin pensar demasiado, buscaba un campo amplio laboral, y la verdad es que si hay muchos trabajos en los que me puedo desempeñar con esta carrera, pronto encontré trabajos que eran medianamente bien pagados y que cumplían con ser parte de lo que estudie, pero no me llenaban el alma, realmente me sentía presa en empleos sin futuro.


No me mal entiendan, ame estudiar, por primera vez aprecie el hecho de aprender y disfrute el proceso, mi carrera no fue tan pesada y los tres años fueron maravillosos, pero una vez aplicada al mundo real, yo no encontraba un lugar adecuado para mí, busque diferentes campos en los cuales desarrollarme pero no encontraba alguno en el que yo sintiera que podía aportar algo y que me dejaran el tiempo para disfrutar mi vida.


Así que maestra de preescolar, vaya, quien lo diría, ni siquiera yo hubiera apostado por eso, pero así es, actualmente mi trabajo me permite por completo llevar a cabo todas mis demás actividades y siento que aporto algo, hago que niños aprendan a leer, escribir, expresarse, y muchísimas cosas que jamás imagine que estuvieran involucrada en el desarrollo del ser humano.


Cambiando de tema, en este año prometí ocuparme realmente de mi salud, ustedes saben que soy vegana por ética, y mucho tiempo deje de lado mi alimentación, como casi todas las personas, veganas o no, uno simplemente come lo que está acostumbrado y lo que sabe bien sin pensar si estos alimentos nutren o significan algo para el cuerpo, pues bien, de pronto sentí la necesidad de ponerle total atención a mi salud. Así que comencé el año informándome, estudiando sobre todo lo relacionado con la salud.


Decidí llevar no solo una alimentación vegana por ética, sino también incluir la salud, por ello al saber sobre todos los alimentos procesados que consumía, sobre el azúcar al que era adicta, sobre la cantidad de químicos que contiene la comida comprada, cambie muchos aspectos de ello. Deje la tan adorada cátsup que tanto consumí en toda mi vida, deje las galletas, deje el pan de barra, deje los dulces, y créanme eso si fue duro, pero en mi camino siguen los ajustes, ahora veo que quiero nutrirme, que es parte de amarme y por lo tanto cuidar de mi salud se ha vuelto parte de mi día a día.


En otros aspectos ya cumplí 29 años y me sentí bien con ello, mientras en años pasados vivía estresada con pensar en mi edad, ahora decidí que no viviría así, por ello felizmente dije mi edad y me sentí contenta con tener esos años, pues todo lo que he hecho me ha costado 29 años, no tiene sentido negarlos, no tiene sentido arrepentirme de ellos o avergonzarme, al contrario que hermosos tantos años que me han hecho cambiar madurar, llorar, ajustarme y todo lo demás.


Y para terminar este resumen de mi primer trimestre de año, sigo en mi camino al fitness, aun entreno de manera constante y me siento muy feliz de continuar así, este año ya cumpliré 4 años dedicándole mucho tiempo a las pesas y me alegra mucho haber sido constante en este hecho.

Espero su año haya comenzado maravillosamente como el mío.


22 de diciembre de 2018

Comida




Siempre he tenido problemas con ella, al principio fue que caí en las adicciones de los químicos añadidos, alimentos procesados que supuestamente te nutren y obviamente en la mercadotecnia, en el sabor falso que altera el cuerpo y todo lo que la gente come. Después me aleje de eso hacia otros derroteros también nada saludables, uno de ellos fue reducir considerablemente mis alimentos para lograr cambios estéticos.


La comida era el enemigo, yo no podía entender porque todo lo que sabía tan bien me hacía tanto daño, y engordar de manera extremadamente rápida, pensaba que debía alimentarme según lo que mi paladar gustara, porque según yo, era la fiel brújula y guía para mi existir.

Error tremendo, del cual nunca estuve informada, inocente criatura que era víctima de los saborizantes artificiales y todas las azucares conocidas por el hombre, realmente vivía tan drogada con todo ello, que no me daba cuenta que estaba cegada. Hasta que la bendita información llego a mí, para comenzar fue hacerme vegana, pero una cosa es el veganismo y otra la salud, después enterarme de eran realmente todos los ingredientes que venían en las etiquetas de los productos que consumía diariamente, y como consecuencia de ello horrorizarme sabiendo que le metía a mi cuerpo.


No es que ahora ya no coma nada procesado ni con químicos añadidos, no tampoco he llegado a ese bello punto, un día, pero si he sido mucho más consiente de todo lo que como. Y de los efectos que tiene en mi cuerpo, por ello para mi es fundamental leer, aprender, buscar y poner atención a todo, poco a poco me he ido quitando las cosas que hacen daño, reduciendo otras y así.


El proceso ha sido largo, bueno relativamente porque apenas llevo como unos ocho meses buscando mejor alimentación, antes solo buscaba no excederme en cuanto a grasa o cantidad de alimentos, pero nada más, y ahora busco comer más natural es decir librarme de lo procesado en cuanto me sea posible, y que la comida no sea el enemigo.


A veces sí y a veces no.





Bueno tengo un rato un tanto alejada de lo espiritual, ya saben la meditación y esos libros que me inspiran a ser mejor persona, no es que los haya abandonado o que deliberadamente dejara de creer en ellos, solo es que tome mi vida del presente y al tener problemas deje que me abrumaran, es todo.


Por otra parte sigo con la corriente del minimalismo, busco desapego emocional por los bienes materiales, no digo que no compro nada o que ya soy hippie viviendo en comuna, pero si reduje considerablemente mis compras mensuales de bienes y busco tener cosas útiles más que de adorno. No digo que de eso se trate el minimalismo, he visto que no tiene nada que ver con pobreza, pero yo en parte si lo busco, solo pobreza de bienes materiales.
Cumplí mis cuatro meses de no comprarme ropa, únicamente compre un par de prendas que requería con urgencia pero no fue compras por placer como toda mi vida hice. Y aunque al principio fue largo el tiempo y mucha la espera al final realmente no sentía presión por comprar nada. Me di cuenta que no lo necesitaba y que me sentía bien así.


Me empecé a vestir con ropa básica de colores neutros, combinables y con muy pocas prendas, en general me veía igual todas las semanas, pero eso es comodidad, no batallar buscando combinaciones nuevas ni nada por el estilo. Fue reconfortante saber que mi autoestima no dependía de mi forma de vestir que me sentí realizada y orgullosa de mí. Por otra parte busque tener los menos accesorios posibles y la ropa menos llamativa.


Esto no fue por sentirme mal o menos moralmente, fue únicamente para concentrarme en otras cosas, y resulto muy beneficioso, ya no más fotos de mi con atuendos y cero estrés por comprar o nuevos estilismos de moda. Me he sentido muy feliz y tranquila, cosa que no creí posible. Aún hay presión social por “arreglarme” pero no es algo que no pueda manejar.


En mi hogar he buscado tener comodidades pero no adornos, y no cosas innecesarias algo que se ha notado, mi pareja no tiene problema con mi forma de pensar aunque no comparte todo, yo respeto que él tenga sus cosas y que si compre objetos. Busco que eso no tenga que ver conmigo, es decir son sus decisiones y yo tengo las mías.


Otra cosa en la que sigo avanzando es en la alimentación, si bien he llevado dietas por determinados tiempos para lograr objetivos, ahora estoy en otro enfoque, en alimentación sana no por un tiempo o por lograr un objetivo, sino por nutrirme de por vida. Es muy distinto a lo que antes hacía, porque siempre sabía que esa dieta o periodo terminaría y podría volver a comer todo aquello que quisiera, pero ahora me doy cuenta de que esto no es algo que yo busque por un tiempo determinado, sino una manera de vivir todo el tiempo.
he leído, para aprender, he buscado información que pueda aplicar y la realidad es que es muy fácil, la cosa es que no siempre llevarlo a cabo es tan fácil como comprenderlo. Para comenzar esta la sociedad acostumbrada a comer tan mal y para aliviar todos los males emocionales que resulta extraño querer comer bien. En lugar de conseguir apoyo de todos los que me rodean me ven como una extremista.


No considero que alimentarse sanamente sea algo que me haga una persona extremista, pero si me he encontrado con esos comentarios, que comer tal cosa una vez de vez en cuando no me va a matar, pero no se trata de eso, sino de que yo elijo alimentarme correctamente, no restrinjo nada, no me privo de nada, es normal privarse de lo que hace daño, y al saber que muchos considerados alimentos en realidad dañan el cuerpo, elijo no comerlos.


Para mi es simple, pero para el mundo que me rodea no lo es. En general siendo vegana ya me acostumbre a llevar mi comida a todas partes y así, pero ahora que doy un paso más hacia la salud y bienestar, es como si yo sola me complicara más las cosas, porque las personas piensan que con que me lleven alimentos que no son de origen animal ya me los voy a comer, y la realidad es que son procesados llenos de químicos y también los he dejado.


Aun me queda mucho por aprender y mejorar todo yo lo sé, pero a veces se me hace complicado tener que explicárselo a los demás, o siempre parezco la persona que no quiere convivir a la hora de la comida. Pero yo sé que no se trata de eso, sino de que vivo distinto es todo. Espero seguir por este camino y cada vez aprender mejor la manera más saludable de alimentar mi cuerpo.



5 de abril de 2018

No te cansas de ser vegana




Pues no, me encanta hablar de veganismo, compartir lo que para mí es la expresión de la moral y la ética más alta en una persona, saber que se puede ser mejor persona y cada día buscar que los demás también estén en armonía con la vida.


Ya cumplí mi hermoso 4 año de veganismo y estoy muy feliz de esto, muy positiva viendo cómo se expande por el mundo el mensaje y cada vez más personas lo consideran. Hace poco vi un nuevo documental orientado a la salud sobre el tema de la comida y como afecta en la salud, también algo de política y como los gobiernos buscan la explotación económica de seres inocentes para el disfrute de los demás.


No siempre conozco todos los datos sobre la salud que trae una dieta basada en plantas, porque yo lo hago por otra razón, pero sin duda he experimentado puros cambios positivos visibles en mi desde que deje de comer cadáveres. Estos documentales cada vez son más informativos, más preparados y sobre todo más difundidos. Considero que esto es muy bueno, porque a mí no me importa si las personas son veganas por su salud o por el medio ambiente o por la razón que gusten, para mí lo importante es que dejen de contribuir de manera efectiva contra el maltrato a estos seres.


Estos documentales destacan sobre todo los beneficios de una dieta basada en plantas avalada por expertos de la salud y con conocimientos fundados en estudios viejos, nuevos y exámenes de las personas del antes y después, me parece interesante la manera en que abordan todo esto. Además que no buscan un lucro con este tipo de documentales, es más que nada como si quisieran hacer el bien porque sí.


Así que me da mucho gusto poder ser presente del constante cambio que se vive día con día sobre estos temas y sobre todo lo relacionado con ellos. Hoy me siento positiva y tengo fe.


Gracias a todos los que día a día se suman al veganismo o hacen una dieta basada en plantas, todos ayudan a que este sea un lugar mejor y que todos tengamos esperanza.




Modo vegan







En unos pocos días cumpliré ya 4 años de veganismo, lo cual me hace mucha emoción y reflexión sobre todo lo que he vivido en estos cuatro años de aprendizaje, la primer cosa de la que me acuerdo es que yo me entere del veganismo a los 19 años, venia de camino de hacer las compras del supermercado cuando a una cuadra en una calle muy concurrida había una manifestación a fuera de un restaurante de comida rápida. Eran cerca de 20 personas con mantas y pancartas con mensajes veganos, el típico “la carne es asesinato” “hazte vegano” “amar a los animales es veganismo” “veganismo es justicia” entre otros.


El caso es que estaban regalando comida, tostadas de ceviche de soya con mango, para mí fue todo un espectáculo, pues nunca había oído hablar del veganismo, del vegetarianismo sí, pero del veganismo no. Entonces los vi y claro los juzgue; pensé que eran unos desempleados por su manera de vestir pues andaban en sandalias ropa de manta algunos y despeinados. Lo que más me impresiono es que una chica se me acerco y ya solo por su manera de vestir me sentí incomoda, traía una falda larga de pana sandalias una blusa de tirantes y lo más perturbador para mí en aquel momento, los vellos de sus axilas estaban largos.


Recuerdo que me dio asco, pensé que quizá ella no se bañaba y no era nada femenino traer vellos, era algo totalmente desconcertante para mí. Claro ahora me da risa mi propio pensar de aquel día. Pues he crecido mucho espiritualmente y si en aquel momento me incomodo todo aquello, era porque en mi mente había algo que no encajaba, pues yo siempre dije amar a todos los animales del mundo, pero me removió que ellos dijeran que solo un vegano podía decir que realmente los amaba.


Obviamente paso mucho tiempo antes de que yo me hiciera vegana, pero ese fue en primer instancia el momento en el que yo conocí el concepto del veganismo como tal.
Ahora estoy cerca de mi 4 año, me hace inmensamente feliz ser vegana y saber que contribuyó a que la humanidad se dé cuenta que podemos vivir sin causar la muerte de los animales. Que a través de estos años he aprendido mucho más sobre la ética del estilo de vida vegano y que es algo que quiero llevar a cabo por el resto de mi vida.


Así que ahora seré yo la de los pelos en las axilas, sandalias y falda larga hablándole a la gente de veganismo en la calle repartiendo comida y el mensaje, así de rápido cambian las cosas.

Que pasa con el veganismo



Pasa que a veces estoy en lucha constante con mis sentimientos hacia las personas, hay días que no puedo soportar pensar en todos los seres que sufren sin ningún consuelo y que no podrán ser rescatados, otros días, me siento más animada al saber que cada vez somos más lo que estamos en esta lucha por defender a los animales…


Pasa que para mí es un movimiento de ética y paz, parte del desarrollo del ser humano, buscando cada vez más una civilización diferente, una que este en armonía con todo lo que nos rodea. Pero somos tan urbanizados, somos tan necios, y también me incluyo, cuando ando de amargada ni yo quiero socializar con los demás para dar a conocer mi postura.


Pero sé que es importante exhortar a las personas para que creen conciencia sobre el daño que se le da a los animales y al mismo planeta, buscar la manera de que las personas piensen en todo lo que significa la vida, que vean más allá de sus propias vidas e intereses personales. Pero no es tan fácil hacer eso, yo misma fui una adversaria de esta filosofía, mi argumento era únicamente ignorancia ante los hechos, era frivolidad por lo que yo consideraba más importante.


Pero todos podemos cambiar, para mi soy la viva prueba del cambio. Un día mis creencias fueron retadas y las quise reforzar con burla, con ignorancia, pero no pude ganarle a la lógica y aquí estoy en constante cambio, incluso el ateísmo del cual me sentía anti profeta, ha cambiado, yo buscaba erradicar hasta lo más mínimo que pareciera religión o creencia, y ahora busco convertirme en un ser espiritual, aunque no crea en una deidad como tal o no profese ninguna religión, busco meditar para encontrarme a mí misma, a mis creencias, mi ética mi todo…


Pasa que ser vegana me ha abierto la mente a cosas muy distintas de las que creían haber aprendido, y siento la responsabilidad moral de comunicarlas a las demás personas. Uno va aprendiendo con la vida, y si no, menudo desperdicio ser el mismo año tras año, por ello me alegro de seguir cambiando.


Sucede que el veganismo incluye un montón de cosas que al inicio yo ni sabía, pese que a siempre lo he hecho por los animales, aun siendo vegana, vas viendo hasta qué punto el ser humano es perjudicial con ellos, el alimentarse es una cosa (una muy grave) pero también el uso para diversión, vestimenta, y la simple pero muy mala manera de pensar que somos superiores a ellos. Resulta que uno se da cuenta que ser vegano no es no solo dejar de comer carne, sino dejar de participar en todas aquellas labores en las que se saque un beneficio económico de animales, negarse a ser parte de la comodidad en la que viven las personas y buscar ser ético.


No solo se es vegano por amor a los animales, y cualquier razón a mi parecer es válida, mientras sea veganismo. Yo lo hago por ellos, es solo una de las diferentes posturas que se pueden tomar para ser vegano, ahora que he leído algunos libros de veganismo he visto esto reflejado, posturas distintas, pero todas guiadas al mismo camino.


Pasa que sé que debo combatir mi antipatía para poder difundir el veganismo, porque vale la pena porque es una causa justa y porque en verdad amo todo esto, no es una moda, es crear conciencia.
Hazte vegano.



29 de enero de 2018

Y muchas veces vuelvo sobre mis pasos.




Hace un tiempo dije aquí mismo que el trabajo no debería interferir en la vida, después de ello estuve en un trabajo el primero de la carrera que si intervenía con mi vida, sin darme cuenta me quito una de las cosas que más amo: el gimnasio y así de pronto me vino la depresión.


No digo que solo hay sido por eso, pasaba por problemas económicos de salud y sobre el veganismo que ya les he contado, así que lo que resto del año pasado la verdad fue muy malo, pero cuando estas abajo solo te queda subir.


Después pensé que no podía traicionarme de esa manera, yo misma decía que el trabajo solo era un medio que te daba recursos para vivir, así que busque otro empleo, poniendo énfasis en que me diera el tiempo que yo necesitaba, y así fue lo encontré a los dos días de buscarlo, medio tiempo. Me fui sin dudarlo, y me ha parecido razonable lo que hago con lo que gano, y lo mejor de todo, volví a mi gran pasión en este año, ya estoy de nuevo en el gimnasio. Lo cual ha hecho que mis ánimos mejoren increíblemente rápido.

Cada cual tiene su terapia para sus males, el mío es ejercitar mi cuerpo, ese rato para mi es regalo de los dioses, se va el malestar y el estrés, la depresión pasa a ser algo nulo, algo lejano.

Pues bien, este año las cosas comenzaron bien, de salud todo mejoro de lo económico mejoro aún más e ir al gym ayuda.


Por otra parte el trabajo que tengo ahora es cero estresante así que puedo pasar mi tiempo leyendo y de vuelta a mis pensamientos sobre filosofía lo cual es muy recreativo para mí.

Espero todo continúe mejor.

16 de diciembre de 2017

Y ¿Cómo va la vida vegana?



Mucha gente me pregunta que si es complicado ser vegano, cuando recién comencé a serlo, no era difícil pues apenas me adaptaba a tener moral.  Por lo tanto yo respetaba opiniones y hacia lo de siempre, convivir con las personas que me rodeaban, pero conforme mi vida fue avanzando he entrado a una etapa distinta de ver las cosas.


Comenzó por perturbarme los convivios donde quemaban cuerpos de animales y los devoraban como si nada, así que deje de asistir específicamente a esos eventos, después comenzó a perturbarme la manera en que las personas hablan de los animales, como si fueran menos, como cosas, y lo peor la descripción de platillos donde los “ingredientes” son cadáveres de inocentes; posteriormente note que las personas hablan a menudo de ello, cada que pueden, es como si no tuvieran alma.


Un gran amigo me dijo que simplemente no ven el mal en ello, pues crecieron en esta cultura que nos hace creer que los humanos valen más que cualquier otra cosa que nos rodea en el mundo, por otra parte la violencia hacia los animales es cosa común y aceptada dentro de esta sociedad, por lo que la gente no se perturba con ello. Me dijo que yo misma viví inmersa en ese ambiente sin sentir que hacia algo malo. En eso tiene razón.
Aun así siento que uno siempre sabe que algo anda mal, aunque en general antes de ser vegana vivía como cualquier otro sin sentido ético, aun así me perturbaba la violencia hacia los animales, aun así sentía que era incorrecto comer a unos y abrazar a otros, no era un sentimiento fuerte o que inquietara mi vida, pero estaba presente.


Partiendo de eso, comento que realmente en este momento es para mí muy difícil ser vegana, y no porque “extrañe la carne” sino porque en todos los convivios de sociedad hay muerte y por lo tanto yo rechazo todo eso, así que me aparto de ello y por lo tanto no convivo.

No es que viva como una ermitaña ni nada de eso, no es que el nihilismo se haya apoderado de mi nuevamente, sino que en realidad no me gusta estar rodeada de personas que comen cadáveres, así que procuro no asistir a esos eventos, lo cual son más comunes de lo que la gente cree. Resulta para mi complicado unirme a grupos sociales y pasar tiempo con ellos puesto que todo al fin acaba en conversaciones que violentan mi alma.


Al principio estos sentimientos negativos hacia todo ello, no afectaban demasiado, pero conforme el tiempo me han creado problemas emocionales, sé que necesito terapia para poder vivir en este mundo siendo vegana sin que afecte mi vida.

Seguir fielmente lo que uno cree no es algo malo, pero tiende a alejarte de las personas, sobre todo cuando es algo así, que toca sentimientos en las personas y las hace sentir mal, como que toda su vida han estado equivocados.

Yo también me sentí mal por ello cuando alguien me lo hizo ver hace ya mucho tiempo, me negué a la idea del veganismo, justificando que todos lo hacen, algo que he entendido, es que todos tenemos poder de elección y podemos cambiar a lo que sabemos que es correcto, aunque nadie más lo haga.


No es difícil ser vegana cuando tu ética y moral están comprometidas, es difícil ser vegana en esta específica sociedad.

Pero no por ello me doy por vencida aunque tenga malos ratos.

31 de agosto de 2017

Parte de mi vida.



Ahora que soy vegana, hay muchas personas que al enterarse tienen curiosidad sobre mi alimentación, yo creo que es muy simple de entender, como todo aquello que no sea de origen animal y soy vegana por ética.


Es la explicación más sencilla que puedo dar, pero adentrados en estos temas, las personas empiezan a ser inmediatamente nutriólogos certificados que te dicen que las proteínas deben ser de origen animal y si no las consumes te vas a morir. Comienzan hablar de comida balanceada y tomar agua. No está mal que busquen sinceramente orientarte, pero realmente me causan risa, pues estas personas en general son obesas tienen problemas relacionados con su alimentación y por supuesto no están estudiando o ejerciendo alguna carrera de la salud.


Buscan criticar el estilo de vida de la no violencia, con consejos de alimentación que ni ellos siguen, además de llamarte extremista. Cuando la gente utiliza esa palabra, sí que me sacan de mi paz interior. El extremo es ¿buscar la paz? ¿A caso comenzar a preocuparse por el sufrimiento ajeno es algo malo?


Me enerva de sobre manera que las personas usen esa palabra para decirme que yo soy de esa manera, porque lo único que me dan ganas es de escupirles en la cara, sé que no es correcto, sé que eso mismo es violencia, hasta pensarlo, pero sin duda me molesta mucho que se pongan a decir que es extremo cuando son ellos lo que financian la violencia, comen violencia, son violencia.


Ser vegano a veces es vivir en un lado del huracán, donde el viento es un torbellino y te arrastra para todas partes, donde todo te golpea y hay caos. Cada persona busca la manera de sobre llevar este modo ético de vivir, yo voy tranquila en general, haciendo caso omiso de las verdaderas estupideces de las personas. A vece llego a compadecerlas, sentir lástima que ellas no tengan valores ni humanidad alguna, pero sin duda aun no llego a esa paz mental y espiritual que ofrece el ahimsa.


Por ello aun me molesta todo los comentarios que hacen, sobre todo lo que supuestamente se preocupan de mi salud, cuando ellos están hechos un basurero. Si lo dije ando piquis.
Luego continuando con esto, cuando les comento que el veganismo es postura ética que se busca evitar lo más posible el dolor a las demás criaturas que nos acompañan, siendo claro indicador que soy vegana por ética, resulta que me dicen que mi salud, no se trata de la salud, no se trata de bajar de peso, se trata de la justicia hacia los animales, de igualdad de valor moral.


Piensan tan egoístamente que yo lo debería hacer solo por salud, todos imbéciles que coman caca sin sal. La verdad hoy ando queriendo desahogarme de todo eso, no es que me haya pasado algo en particular, pero hay mucha estupidez suelta y eso me hace enojar mucho.


Sé que hay veganos por salud, y aunque moralmente lo reprocho, también agradezco infinitamente eso, porque en acciones causa el mismo efecto benéfico para las criaturas que no serán asesinadas para ser devoradas. Pero en mi caso, soy vegana por razones morales.


Hay días que me levanto con la moral por los suelos, al saber que hay tanta gente que no es vegana y come cadáveres de inocentes, siento que es una batalla perdida y que todos merecen morir de las mismas formas en que matan animales. Excepto claro todas las personas de las que no depende su alimentación de ellas mismas, sino que está a cargo de otras, en esas personas entiendo que no sean veganas, incluye todos los menores de edad, enfermos que son asistidos y ancianos que también son asistidos. Todos ellos para mí son inocentes pues de ellos no depende su alimento ni siquiera tal vez saben que sucede en este mundo. Pero toda la demás gente que es mayoría, los llego a odiar mucho.
Lo sé, sé que yo misma ando buscando la paz, solo que amo el concepto mas no sé cómo ponerlo en práctica. Trato de abrir mi corazón con las personas, de tratar de entender, pero no tolero que cometan crímenes contra inocentes.


Ya tengo mucho en que trabajar, tengo que comenzar a meditar de nuevo, es una terapia de autoayuda necesaria y muy fructífera, espero cuando tenga estabilidad económica regresar a eso.





Mi consejo diosito dame paz interior, y ¡dámela ya!

2 de mayo de 2017

El veganismo la nueva secta



Pues como sabrán últimamente se ha vuelto más popular el estilo de vida vegano, y al ser tema de conversación me encuentro con muchas cosas, sobre todo que nunca vamos hacer la diferencia (cosa que yo misma comente en el pasado, disculpadme antes no era tan positiva y feliz como lo soy ahora) y que somos una especie de religión queriendo obligar a los demás a que sean veganos porque somos mejores (moralmente) que todos los demás.


Bueno, yo que les puedo decir, siempre hagas lo que hagas habrá quien te critique y quien no esté de acuerdo, pero francamente pienso que intentar no hacer daño ni al cuerpo ni a los animales ni al planeta no es una idea descabellada que se imponga por medio de la violencia o acoso. Habrá veganos que lo hagan ver así, habrá otros activistas que de maneras agresivas hagan cosas para alertar a los demás sobre el maltrato animal y habrá quienes no hagan nada.


No veo como una religión el querer vivir compasivamente, puesto que el veganismo es lo que busca únicamente, que las personas puedan hacerlo. Y sé que hay muchas religiones que pugnan por que el hombre viva una vida de virtud y bondad, pienso que con esa única premisa podrían ser solo un pensamiento, sin necesidad de más reglas, el hecho de que haya muchas más reglas es lo que lo hace una religión o algún dogma.


Desde mi visión el veganismo no es una religión o una secta de personas que busquen convertir a nadie, son personas viviendo éticamente y si expanden el mensaje no significa que todos lo hagan o que busquen veganizar a nadie.


Soy muy feliz siendo vegana y cuando me preguntan sobre ello respondo a las preguntas, es todo, pero trato de no meterme en controversia con nadie puesto que ando con mis pensamientos pacifistas sobre ahimsa.


Si quisiera que las personas fueran veganas, pero a la vez no puedo obligar a nadie, aunque entro en conflicto a la vez al sentir que esas personas matan a seres inocentes y es complicado decidir entonces.



Ojala todos pudiéramos vivir en paz.

20 de abril de 2017

Crudi Vegan parte dos


Pues que creen, les cuento mi triste historia, resulta que no pude completar mi semana alimentándome de esta manera (obvio, solo iba con la bendición de los dioses) al quinto día casi me desmayo porque mi cuerpo opino diferente que mis ideales. Afortunadamente me pasó antes de ir al gimnasio, así que no corrí peligro de lastimarme.


Pues, nada, me sirvió como experiencia para futuras ocasiones en las que quiera hacer algo desintoxicante para mi cuerpo. Todo el día estuve mal, me sentí muy débil y tuve mareos y pérdida de la visión.


Pero nada grave, al final regrese a solo ser vegana y asunto arreglado, aunque aun así vi algunos beneficios en mi cuerpo, como desinflamación de la panza (esa contra la que tanto lucho) y me sentía muy digestiva, no sé cómo explicarlo, ya saben, como que todo me fluía, y eso que siendo vegan nunca he tenido problemas de estreñimiento ni nada de eso.


También, pude apreciar el sabor de las frutas y verduras en su totalidad ya que no iban acompañadas de nada, y era maravilloso reconocer sabores. La siguiente vez buscare asesorarme antes de andar experimentando.


Por otra parte también me sentí más en el ojo del huracán respecto a las críticas, ya saben, ser vegan es criticado y crudi, casi pedía crucifixión a gritos. Pero estoy bien no se preocupen, mi salud regreso a lo normal.


Ser crudi, me hizo que me diera cuenta de que sentimos muchas veces que es obligación comer verduras y que no saben buenas o que sin aderezos, chile o sal va a saber desabridas, pero la realidad es muy diferente, sabe realmente bien mezclar frutas y verduras, el aguacate va con todo y verduras y frutas no ocupan nada para saber bien.


Ahora buscare alimentarme mejor de lo que antes lo hacía. 

8 de abril de 2017

Crudi-Vegana



Ya hace algunos ayeres anduve leyendo cosas sobre este tipo de alimentación, una cosa es ser sólo vegano y otra crudi. Pues bien resulta que se basa el alimento en fruta y verdura cruda y nada procesado, nada de harinas, pastas, azúcares etc. Raw Food también le llaman.

No sé demasiado de esto, únicamente lo que voy leyendo, me he animado esta semana a probarlo, para ver cómo se siente, lo de crudo lo veo más como una mera alimentación y lo de veganismo como ética.

Hoy ha sido mi primer día, y la verdad no he pasado hambre y he comido de maravilla, al no saber tanto sobre esto, sólo decidí hacer una gran ensalada con verduras y frutas, literal fue grande, porque al intentar acabarla la verdad no pude, me comí sólo la mitad, lo cual estuvo bien. Al contrario de lo que se pueda pensar, realmente si te llenas, tu estomago comienza a hincharse y avisar que ya estas satisfecho. He sentido levemente ansiedad por el azúcar, ya saben, ser vegano no dice que tengas que ser sano, y comida chatarra vegana hay mucha, entre mis adicciones están las barritas que tienen avena plátano y un montón de azúcar y conservadores.


Con esta dieta busco beneficios para mi cuerpo, quiero saber que tanto puede cambiar, no me refiero a perder peso o tallas, más que eso, quiero saber cómo reaccionara, muchas personas afirman que hacer esto de crudi-veganismo es más para temporadas, para desintoxicar el cuerpo de azucares saturados, refinados, sal y harinas en exceso. Yo lo he decidido por una semana, para ver que tal me va, pero no estoy segura que sólo dure eso, pasado los días veré.


Algo de lo que me río para mis adentros es pensar que ya de por sí, las personas me consideran rara por ser vegana, ahora seguro soy el anticristo de la comida. Verán, tal vez a ustedes de otras partes del país o del mundo, no se les haga tan extraño esto, pero en la región donde vivo, esto es completamente anormal, casi nadie es vegano y menos crudi. Con decirles que no conozco a nadie que lo sea, en verdad, por internet he visto recetas, y personas que llevan a cabo esta alimentación, pero en persona no conozco a nadie.


De igual manera no me preocupa lo que piensen, es mi salud, mi cuerpo y yo quien lo alimento. Espero contarles la siguiente semana de cómo me fue con estos andares.