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16 de marzo de 2019

El autoestima de las chichis.




Bueno es un tema común entre mujeres, el tamaño, forma y aspecto de los senos, van directamente a la autoestima y a cómo te juzgan otras mujeres. No sé, es algo social me imagino, siempre está el tema de sin chichis no hay paraíso, haciendo referencias de que el aspecto de esta parte del cuerpo hace que las mujeres sean más o menos atractivas.


Y yo les digo en mi experiencia si han sido un drama en mi vida personal, todo se remonta al final de mi niñez donde yo era insegura ante mis cambios físicos y un tipo me hizo un comentario sobre mis pechos, obviamente lo hizo con malicia, y yo era demasiado joven e inocente, por lo tanto me impresiono mucho. El desarrollo de mis senos comenzó pronto pero se pauso mucho tiempo, es decir se me notaron un poco a eso de los 12 y se mantuvieron en ese tamaño o casi, hasta los 15 años.


Al principio use corpiños, ahora llamados bralettes, pero me parecían incomodos y en mi afán por sentir que ‘era mujer’ comencé a usar brasieres con varillas y ni al caso porque no tenía casi senos, pero el punto era parecer que sí y pertenecer al grupo obvio. Después debido a mis problemas de peso subí de grasa en el área del pecho y por fin pude ‘llenar’ una copa de brasier, aun así compraba una talla más de la que necesitaba y no por querer aparentar sino porque estaba ancha de espalda y la copa viene grande, los fabricantes no piensan que uno puede estar gorda y sin chichis.


Así dure otros años de mi vida, nunca pensé seriamente en hacerme cirugía estética para agrandar mi busto, pero sin duda vivía con ansiedades sociales sobre mi aspecto. Cuando comencé mi camino al fitness que me lleno de seguridad, lo tengo que decir, pues mi visión de belleza cambio y mis senos dejaron de ser una preocupación constante, también al bajar drásticamente de peso, mis pechos ‘se fueron’ regrese a usar corpiños, y esto por fin, después de tantos años ya no me importo.


Fue un lago camino y una lucha personal y social para aceptar mis senos, pero ahora después de tanto puedo decir que estoy bastante conforme, es más, me agrada mucho el casi no tener, realmente no vivo pensando en eso ni en cómo se ven, a veces sé que hay ropa que no se me ve bien porque no lleno esa parte, pero no me importa siempre busco una prenda que me favorezca más y listo.


Y para aclarar, cada cual hace con su cuerpo y aspecto lo que le viene en gana, yo les digo solo mi opinión, hay quienes si se someten a cirugías costosas, riesgosas y dolorosas por cambiar ese aspecto que tanto les incomoda y cada quien es libre de hacerlo. En lo personal no lo hice, y no lo haría y en parte me parece un poco triste que haya personas que recurran a eso para estar bien con su cuerpo, porque en mi personal opinión que no afecte nada, digo que no hay nada más hermoso que estar feliz con el cuerpo que uno tiene, es decir que tu autoestima llegue tan arriba que todo en tu cuerpo te guste.


Mas no estoy diciendo que estoy en contra de que la gente se opere los senos, eso depende de cada persona, solo pienso que es hermoso aceptarse, pero no es una regla general, es solo mi opinión, y no es que yo sea perfecta, para nada me ha costado mucho llegar a la aceptación que tengo. Además puede haber muchos motivos para una cirugía estética y cada cual tiene derecho a decidir que quiere y como lo quiere.


Yo por mi parte busco sentirme bien con mi cuerpo en cada etapa de mi vida, no siempre lo logro o no siempre es constante, pero pues sigo en ello, como sigue mi vida.

Primer trimestre




Año nuevo no significa nueva yo.


Este año ha comenzado con una considerable mejora en mi vida económica, por una parte esto hace que me sienta muy tranquila, pues la estabilidad económica siempre es importante para sentirse bien en muchos aspectos además de saber que puedes mejorar tu calidad de vida en muchos aspectos.


No les había contado porque no era oficial, pero al fin encontré un trabajo que me deja vivir, es decir, ya saben que estoy en contra total de que el trabajo absorba todo tu tiempo y prácticamente seas esclavo del sistema, pues bien en mi lucha incansable, casi de pura suerte he encontrado un nuevo trabajo, soy auxiliar educativo de preescolar. Esto por supuesto que es un cambio muy drástico en mi vida, pues ni siquiera estudie ninguna rama acercada a esto, pero se me presento la oportunidad y la tome sin pensar demasiado.


Soy de las personas que siempre dicen que no se llevan bien con los niños y que al no tener paciencia pues definitivo no se me daría cuidarlos, y menos se diga educarlos, pues este año se ha puesto a prueba todas mis teorías que daba por sentadas y para mi sorpresa me ha encantado ser maestra, me ha parecido una experiencia totalmente hermosa, reconfortante y diferente.


Estudie administración, sin pensar demasiado, buscaba un campo amplio laboral, y la verdad es que si hay muchos trabajos en los que me puedo desempeñar con esta carrera, pronto encontré trabajos que eran medianamente bien pagados y que cumplían con ser parte de lo que estudie, pero no me llenaban el alma, realmente me sentía presa en empleos sin futuro.


No me mal entiendan, ame estudiar, por primera vez aprecie el hecho de aprender y disfrute el proceso, mi carrera no fue tan pesada y los tres años fueron maravillosos, pero una vez aplicada al mundo real, yo no encontraba un lugar adecuado para mí, busque diferentes campos en los cuales desarrollarme pero no encontraba alguno en el que yo sintiera que podía aportar algo y que me dejaran el tiempo para disfrutar mi vida.


Así que maestra de preescolar, vaya, quien lo diría, ni siquiera yo hubiera apostado por eso, pero así es, actualmente mi trabajo me permite por completo llevar a cabo todas mis demás actividades y siento que aporto algo, hago que niños aprendan a leer, escribir, expresarse, y muchísimas cosas que jamás imagine que estuvieran involucrada en el desarrollo del ser humano.


Cambiando de tema, en este año prometí ocuparme realmente de mi salud, ustedes saben que soy vegana por ética, y mucho tiempo deje de lado mi alimentación, como casi todas las personas, veganas o no, uno simplemente come lo que está acostumbrado y lo que sabe bien sin pensar si estos alimentos nutren o significan algo para el cuerpo, pues bien, de pronto sentí la necesidad de ponerle total atención a mi salud. Así que comencé el año informándome, estudiando sobre todo lo relacionado con la salud.


Decidí llevar no solo una alimentación vegana por ética, sino también incluir la salud, por ello al saber sobre todos los alimentos procesados que consumía, sobre el azúcar al que era adicta, sobre la cantidad de químicos que contiene la comida comprada, cambie muchos aspectos de ello. Deje la tan adorada cátsup que tanto consumí en toda mi vida, deje las galletas, deje el pan de barra, deje los dulces, y créanme eso si fue duro, pero en mi camino siguen los ajustes, ahora veo que quiero nutrirme, que es parte de amarme y por lo tanto cuidar de mi salud se ha vuelto parte de mi día a día.


En otros aspectos ya cumplí 29 años y me sentí bien con ello, mientras en años pasados vivía estresada con pensar en mi edad, ahora decidí que no viviría así, por ello felizmente dije mi edad y me sentí contenta con tener esos años, pues todo lo que he hecho me ha costado 29 años, no tiene sentido negarlos, no tiene sentido arrepentirme de ellos o avergonzarme, al contrario que hermosos tantos años que me han hecho cambiar madurar, llorar, ajustarme y todo lo demás.


Y para terminar este resumen de mi primer trimestre de año, sigo en mi camino al fitness, aun entreno de manera constante y me siento muy feliz de continuar así, este año ya cumpliré 4 años dedicándole mucho tiempo a las pesas y me alegra mucho haber sido constante en este hecho.

Espero su año haya comenzado maravillosamente como el mío.


22 de diciembre de 2018

A veces sí y a veces no.





Bueno tengo un rato un tanto alejada de lo espiritual, ya saben la meditación y esos libros que me inspiran a ser mejor persona, no es que los haya abandonado o que deliberadamente dejara de creer en ellos, solo es que tome mi vida del presente y al tener problemas deje que me abrumaran, es todo.


Por otra parte sigo con la corriente del minimalismo, busco desapego emocional por los bienes materiales, no digo que no compro nada o que ya soy hippie viviendo en comuna, pero si reduje considerablemente mis compras mensuales de bienes y busco tener cosas útiles más que de adorno. No digo que de eso se trate el minimalismo, he visto que no tiene nada que ver con pobreza, pero yo en parte si lo busco, solo pobreza de bienes materiales.
Cumplí mis cuatro meses de no comprarme ropa, únicamente compre un par de prendas que requería con urgencia pero no fue compras por placer como toda mi vida hice. Y aunque al principio fue largo el tiempo y mucha la espera al final realmente no sentía presión por comprar nada. Me di cuenta que no lo necesitaba y que me sentía bien así.


Me empecé a vestir con ropa básica de colores neutros, combinables y con muy pocas prendas, en general me veía igual todas las semanas, pero eso es comodidad, no batallar buscando combinaciones nuevas ni nada por el estilo. Fue reconfortante saber que mi autoestima no dependía de mi forma de vestir que me sentí realizada y orgullosa de mí. Por otra parte busque tener los menos accesorios posibles y la ropa menos llamativa.


Esto no fue por sentirme mal o menos moralmente, fue únicamente para concentrarme en otras cosas, y resulto muy beneficioso, ya no más fotos de mi con atuendos y cero estrés por comprar o nuevos estilismos de moda. Me he sentido muy feliz y tranquila, cosa que no creí posible. Aún hay presión social por “arreglarme” pero no es algo que no pueda manejar.


En mi hogar he buscado tener comodidades pero no adornos, y no cosas innecesarias algo que se ha notado, mi pareja no tiene problema con mi forma de pensar aunque no comparte todo, yo respeto que él tenga sus cosas y que si compre objetos. Busco que eso no tenga que ver conmigo, es decir son sus decisiones y yo tengo las mías.


Otra cosa en la que sigo avanzando es en la alimentación, si bien he llevado dietas por determinados tiempos para lograr objetivos, ahora estoy en otro enfoque, en alimentación sana no por un tiempo o por lograr un objetivo, sino por nutrirme de por vida. Es muy distinto a lo que antes hacía, porque siempre sabía que esa dieta o periodo terminaría y podría volver a comer todo aquello que quisiera, pero ahora me doy cuenta de que esto no es algo que yo busque por un tiempo determinado, sino una manera de vivir todo el tiempo.
he leído, para aprender, he buscado información que pueda aplicar y la realidad es que es muy fácil, la cosa es que no siempre llevarlo a cabo es tan fácil como comprenderlo. Para comenzar esta la sociedad acostumbrada a comer tan mal y para aliviar todos los males emocionales que resulta extraño querer comer bien. En lugar de conseguir apoyo de todos los que me rodean me ven como una extremista.


No considero que alimentarse sanamente sea algo que me haga una persona extremista, pero si me he encontrado con esos comentarios, que comer tal cosa una vez de vez en cuando no me va a matar, pero no se trata de eso, sino de que yo elijo alimentarme correctamente, no restrinjo nada, no me privo de nada, es normal privarse de lo que hace daño, y al saber que muchos considerados alimentos en realidad dañan el cuerpo, elijo no comerlos.


Para mi es simple, pero para el mundo que me rodea no lo es. En general siendo vegana ya me acostumbre a llevar mi comida a todas partes y así, pero ahora que doy un paso más hacia la salud y bienestar, es como si yo sola me complicara más las cosas, porque las personas piensan que con que me lleven alimentos que no son de origen animal ya me los voy a comer, y la realidad es que son procesados llenos de químicos y también los he dejado.


Aun me queda mucho por aprender y mejorar todo yo lo sé, pero a veces se me hace complicado tener que explicárselo a los demás, o siempre parezco la persona que no quiere convivir a la hora de la comida. Pero yo sé que no se trata de eso, sino de que vivo distinto es todo. Espero seguir por este camino y cada vez aprender mejor la manera más saludable de alimentar mi cuerpo.



La vida godinez


Godinez son todas aquellas personas que con carrera o no, trabajan en las oficinas de diversas empresas haciendo trámites y haciendo que el mundo de los negocios siga como siempre. Es la vida que muchos se acostumbran y les da bienestar y felicidad. La carrera que estudie va dirigida a eso, a entrar en ese mundo y ser parte de el, claro la carrera ayuda a saltarse algunos niveles y no empezar desde abajo siendo obrero u operador.


Pero si de algo me he dado cuenta es de que no es para mí, ver el mundo de los negocios desde ese punto, donde eres una pieza más de todo el engranaje para hacer funcionar un negocio, no es algo que me haya agradado, dejando de lado mi libertad que valoro mucho, me doy cuenta que siento que en realidad no estoy aportando nada a mi vida.


Dinero, claro ese sí, pero no realmente a la vida que me gusta tener, es decir, no es satisfactorio, me han dicho que uno no lo puede tener todo, es verdad coincido, pero si se trata de sacrificar cosas, pienso que estar encerrada en una oficina nada más haciendo cosas que no me parecen que aporten nada a mi vida,  no es algo que alimente mi alma.


Hace poco tuve la oportunidad de radicalmente cambiar de aires, ver cosas que jamás pensé, comencé a ser auxiliar de maestra de preescolar, cosa tan distinta que ni se cómo es que termine allí. El punto es que ha sido tan abismalmente diferente que es como si fuera otro mundo o yo otra persona. Ni siquiera se ha sentido como un trabajo.


Es decir estaba acostumbrada totalmente a horarios rutinas aburridas que mataban mis sueños, trabajo con adultos, ser un adulto y cosas tan malas y aburridas que esto no tiene nada que ver. Enseñar a los pequeñines las primeras cosas básicas de la vida en sociedad ha sido la mejor cosa que me ha pasado laboralmente hablando. Es tan distinto que no se compara, pasar mis días recortando para hacer manualidades, llena de mocos y pipi, hasta parece locura.


Me ha encantado verdaderamente enseñar a los niños las bases para aprender a convivir, y eso que siempre dije que no tenía paciencia y menos para los niños que lo preguntan todo. Pero en la práctica ha sido muy diferente mi reacción. Quien sabe, mi vocación escondida tal vez. Pero me ha sentado de maravilla estar rodeada de personitas que tienen toda la inocencia e ilusión del mundo. Me llena de fe y alegría.


Es como si ellos me enseñaran a mí a vivir en lugar de yo a ellos. Créame que nunca lo hubiera imaginado, a veces tan rara y oscura como soy, me lleno de luz con ver esas caritas dulces cada día.

Ahora sé que realmente aporto algo, y no soy solo parte de una mínima cosa que produce dinero para una persona avara, sino estoy aportando enseñanza a un pequeñín que comienza su vida, está aprendiendo a comportarse a seguir instrucciones a formarse como persona, no se es tan indescriptiblemente hermoso.


Veo el progreso de una persona en potencia, es algo que no tiene precio, ni siquiera lo hago por el dinero, que realmente no es la gran paga, lo hago por amor al arte prácticamente, me pagan por ayudarlos a crecer pero no me pagan extra por quererlos y cuidarlos y eso lo hago de corazón. No se, ha de ser que no estudie esa carrera y no lo hago con el enfoque que debo, pero igual funciona para mi y para la escuela.


Así que les comparto mi pedazo de cielo, al fin encontré un empleo que no me gusta, me encanta y que disfruto muchísimo en realizar. Y me siento afortunada de haberlo encontrado porque tan pesimista que soy, realmente aseguraba no encontrarlo nunca.


Ojala todos puedan encontrar ese empleo que les guste y les deje cosas espirituales bonitas y aparte les deje el tiempo de tener su vida llena de todas las demás cosas que la componen.




27 de agosto de 2018

Experimento social


La imagen puede contener: Daphne Alvares, de pie y gafas


Como saben últimamente me metí en el minimalismo, no de lleno, pero si he tomado el concepto y lo he adaptado en mi vida, lo primero fue deshacerme de toda la ropa y calzado que realmente no uso, fue extenuante limpiar el armario. Después decidí que debía ir reduciendo cada vez más la ropa que uso, pese a que aún me gusta la ropa, pensé que sería bueno dejar de darle tanta importancia a la apariencia.


Por ello aparte de tener pocas prendas para vestir, únicamente las que considere necesarias, también busque no complicar mi vestuario con accesorios ni hacerlo llamativo, únicamente cómodo que cumpliera con la función de cubrir mi cuerpo del exterior. Esto con el propósito de observar si mis amistades cercanas se darían cuenta de que uso prácticamente lo mismo y también por mí misma.


Para buscar sentirme cómoda con mi apariencia sin que me importase no traer ropa llamativa, pues en el pasado si le daba demasiada importancia a mi aspecto, sentía que la ropa era parte de mi cuerpo y personalidad (así como el maquillaje) por ello es que es un reto personal sentirme bien con lo que lleve puesto.


Bueno el caso es que ha funcionado de maravilla, siento que ahora si le doy más importancia a lo que soy por dentro, a como pienso a mis valores, y nada ha interferido con lo que traigo puesto. Por otra parte ha disminuido de manera considerable mi crítica y juicio hacia la apariencia y vestimenta de otras personas, es como si cada vez me fijara menos en eso.


Me he sentido muy cómoda usando la ropa que me queda y combinarla es fácil dado que son colores sólidos y muy pocos, no pierdo tiempo pensando en que ponerme y mi autoestima no se vio afectada por mi apariencia distinta. Es como si todo se juntara, tengo poca ropa, repito la ropa constantemente, me fijo muy poco en ello, deje en gran medida lo superficial, no gasto en ello, critico menos, la comodidad es lo mejor y me siento bien.


Aunado a que no uso maquillaje y no depilo mis axilas, es algo muy liberador, vi de otro modo la famosa “feminidad” porque no siento que sea menos mujer que aquella que usa de todo y con maquillaje o artilugios cambia su aspecto físico, no me sentí incomoda de pensar que otra gente pudiera criticarme, al contrario, el dejar todo eso fuera de mis constantes pensamientos, me dejo tiempo libre para reflexionar sobre ello y sobre como crecemos con este concepto de que ser femenina es cambiar tu apariencia física y siempre lucir como en realidad no eres.


Que felicidad verme al espejo y sentirme hermosa tal cual soy sin ver mi ropa y pensar que es ella la que me hace bella, que bonito que en la calle despierte interés por parte de las personas sin tener nada falso que quitarme.


Ojala las personas se valoraran más y se dieran cuenta que la ropa no debe ser la que te defina y que el maquillaje es opcional que no se necesita toda esa producción para hacer lucir bien a alguien o darle un valor moral, que ya en si tiene.

5 de abril de 2018

Belleza de vellos



Pues nada, resulta que decidí por primera vez dejarme los vellos de las axilas, lo sé, es algo incluso raro para mí, siempre viví en la opinión de la sociedad de que las mujeres deben ir bien depiladas porque “así son femeninas y bonitas” pero ya hace un tiempo lo venía pensando, y llegue a la conclusión de que realmente voy retando a la sociedad en muchas de sus normas sociales, y esta era una de las únicas que aún me faltaba trasgredir.


No es que yo sea una rebelde sin causa aparente que busque solo molestar a las personas para llamar la atención o ser diferente, no es eso, la cosa es que realmente siempre he luchado por la verdadera igualdad de géneros, y por tanto es parte de ello renegar de cualquier imposición que se nos haya puesto a las mujeres solo por ser mujeres, como esa de perforar los oídos, así también la depilación es cuestión de género, al menos en mi país, sé que en otras partes del mundo no va ligada a ser mujer, pero en México aún está muy arraigado eso de que si eres mujer debes tener prácticamente todo el cuerpo depilado para que puedas ser bonita y femenina.


Por lo tanto pienso que al diablo con eso, es una lata tener que depilarse, porque los vellos siguen creciendo, la piel se irrita en mi caso que lo hago con rastrillo debido a que es lo más económico, pero esto conlleva muchas cosas, sentirse avergonzada cuando la piel se torna de color más oscuro por la irritación, además de que hay que estar revisando el crecimiento y esas cosas. Por ello decidí dejarme los de las axilas, aun no decido sobre el resto del cuerpo, pero los de las axilas ya son un hecho.


He descubierto cosas muy placenteras de dejar que mi vello salga tal cual, la primera es que el vello no es áspero, al ser largo esta suave tal como cabello, también que las axilas ya no están irritadas, poco a poco han vuelto a su color natural y que en mí, siento un alivio y congruencia con mis creencias que creo es lo que más me gusta, no sé si me los dejare así siempre, pero por lo pronto me siento contenta.


No siento que se me quite lo femenino, porque sé que mi ADN siempre será femenino así que realmente contra eso ni operado uno se puede cambiar de sexo. Ahora falta que llegue el verano a ver qué tal con las blusas de resaque.
Mi consejo: déjense los vellos de las axilas.



29 de enero de 2018

Sentimientos encontrados



A veces me siento sola, porque siento que las personas son malas, pese a que no estoy segura del concepto de maldad, creo que me afecta mucho pensar en que las personas olvidan los valores y deciden solo satisfacer necesidades de una manera cruel y mundana, sin que les importe el dolor ajeno.


Muchas personas piensan que soy muy moralista como si yo fuera diera el ejemplo de bondad, no ando por ahí sintiéndome mejor persona que nadie, solo trato de ser consciente de que tengo valores y por tanto lineamientos que sigo. Para mi es sencillo, se llama coherencia, pero al parecer a las personas les enfurece lo que es diferente o lo que cumple con la ética y siempre buscaran la manera de atacar haciendo toda clase de preguntas para según ellos probar tu moral.


Eso muchas veces me indigna, es como si ellos sin moral pudieran venir a juzgarte para ver si tú tienes moral y si la respetarías aunque tu vida dependiese de ello, me parece una injusticia, pero no siempre lo expreso.

A veces he de parecer tonta, callada cuando las personas sin moral me atacan, cuando creen que si hacen burla yo voy a ceder ante la presión y voy a admitir que estoy mal y seré como ellos, otras veces solo hacen preguntas pendejas sobre si el veganismo de todas maneras afecta el planeta y si hice cosas malas en el pasado.

A vece no se ni que pensar de todo ello, no sé si enojarme, llorar, ignorarlos, hacerme la tonta. Me pesa no lo niego pero no por ello cambiare mi moral. Otras veces la gente no se mete contigo, lo ven como una elección personal y te dejan tranquilo, pero tarde que temprano surgen temas que les causa morbo saber qué harías o por qué haces esto o aquello.


Como lo mencione en un post anterior, si pensé obviamente en terapia, aun no encuentro un loquero que me convenza, hasta con eso tengo dificultad, pienso que si no comparte mi moral jamás podrá entender por lo que paso. Algunas personas a las que les he comentado, me dicen que cualquiera podría estar capacitado para tratar mis problemas, pues son como los de cualquier otra persona y aunque no estén de acuerdo en manera personal eso no significa que no sepan cómo actuar, pues para eso estudiaron. Pero me quedo pensando, nadie va con un nutriólogo obeso, con un dentista de dientes chuecos, o va a operarse con alguien que tenga poca experiencia, todo ello tiene una razón buscan saber que se pondrán en manos expertas, que hagan el trabajo adecuadamente, para mí, la salud mental no es para menos, siento que si alguien no tiene ética, no va a poderme ayudar para que yo pueda vivir con todo lo que me atormenta por la falta de ética de las demás personas que me rodean.


Pero no niego que quizá yo este errada y deba ir de todas maneras para ver en que me puede ayudar, es probable que lo haga.

No siempre estoy tan perturbada por las cosas que pasan a mi alrededor también he estado bien y relajada, pues he tratado de estar positiva pensando un poco como lo hacía antes, en que el bien siempre sale a la luz aunque la oscuridad sea inmensa.
Y así como la humanidad ha errado durante décadas un día recupera la razón y tal vez así suceda en este caso que me atormenta.


Mi consejo, pues hay que mantenerse positivos aunque las circunstancias sean adversas, me ha pasado y me ha funcionado.


Y muchas veces vuelvo sobre mis pasos.




Hace un tiempo dije aquí mismo que el trabajo no debería interferir en la vida, después de ello estuve en un trabajo el primero de la carrera que si intervenía con mi vida, sin darme cuenta me quito una de las cosas que más amo: el gimnasio y así de pronto me vino la depresión.


No digo que solo hay sido por eso, pasaba por problemas económicos de salud y sobre el veganismo que ya les he contado, así que lo que resto del año pasado la verdad fue muy malo, pero cuando estas abajo solo te queda subir.


Después pensé que no podía traicionarme de esa manera, yo misma decía que el trabajo solo era un medio que te daba recursos para vivir, así que busque otro empleo, poniendo énfasis en que me diera el tiempo que yo necesitaba, y así fue lo encontré a los dos días de buscarlo, medio tiempo. Me fui sin dudarlo, y me ha parecido razonable lo que hago con lo que gano, y lo mejor de todo, volví a mi gran pasión en este año, ya estoy de nuevo en el gimnasio. Lo cual ha hecho que mis ánimos mejoren increíblemente rápido.

Cada cual tiene su terapia para sus males, el mío es ejercitar mi cuerpo, ese rato para mi es regalo de los dioses, se va el malestar y el estrés, la depresión pasa a ser algo nulo, algo lejano.

Pues bien, este año las cosas comenzaron bien, de salud todo mejoro de lo económico mejoro aún más e ir al gym ayuda.


Por otra parte el trabajo que tengo ahora es cero estresante así que puedo pasar mi tiempo leyendo y de vuelta a mis pensamientos sobre filosofía lo cual es muy recreativo para mí.

Espero todo continúe mejor.

15 de octubre de 2017

Trabajo.


Al fin conseguí empleo, relacionado con mi carrera, no es de medio tiempo como quisiera, pero tampoco es tan esclavizante como los que aparecían al buscar. Pues al principio me ha parecido difícil equilibrar el trabajo con el gym y con mis momentos de descanso, pero ahí la llevo.


Me gusta porque representa un reto, se trata mucho de lógica matemática y ese no es mi fuerte, así que diario lo ejercito tal como a mi cuerpo, por otro lado al salir continuo con mi actividad física como siempre, lo cual me deja exhausta para el final del día, así transcurren mis semanas actualmente, aún falta que me acostumbre y saque tiempo para leer.


Los fines de semana se me pasan muy rápido debido a que tengo mis actividades de la semana acumuladas, tal como limpiar hacer compras lavar etc. Pero pronto me acostumbrare a ello y espero sentirme más descansada.


Por otra parte mi vida personal se ha visto mermada por mi cansancio, mi pareja tendrá pronto esos efectos pues también ya encontró empleo para ejercer la carrera. Por otro lado me siento muy contenta y realizada con mi carrera, es el trabajo totalmente adecuado a lo que estudie.


Extraño las siestas y pasar tiempo filosofando pero no pasa nada este empleo es temporal, mientras solvento gastos y vivo de ello, después espero cambiar de aires y hacer otras cosas que me gustan. Mi hermosa Daisy también se acostumbra a verme menos pero afortunadamente no me reclama nada.


Espero poder tener más tiempo para seguir escribiendo.





30 de agosto de 2017

La universidad terminó, es hora de ser adultos.



Hace unas semanas atrás termine mi carrera profesional, estuve bastante ocupada en el último tirón de la carrera por lo tanto ni tiempo para escribir, termine una tesis y muchos proyectos largos.


Me siento feliz de terminar una etapa que nunca creí tener. Es diferente vivir a universidad a la edad promedio que un tiempo después, en ratos no me acoplaba a mis compañeros y en ratos fluía con las risas del momento.


Estoy por graduarme y esto me agrada mucho, siento que es una herramienta más en mi vida para ayudarme a forjarme un camino distinto. Por otro lado al buscar empleo la realidad se sobrepone una vez más, te piden mucha experiencia y muchos estudios, los cuales no siempre uno tiene, quieren personas capacitadas en extremo y con ganas de dar 12 horas diarias de vida.


Ya antes estuve en la brutal vida laboral, sin estudios ni preparación, y era terrible, básicamente uno es una herramienta, ahora es una herramienta con más funciones es todo, por ese lado no me agrada mucho pensar en la administración, pese a que en la universidad me toco el lado humanista, aun así nos hacen ver que son herramientas para “Lograr los objetivos de la corporación” y ya saben yo y mis ideas liberales no van con eso.

No es que la admón solo se aplique a eso, también a muchas cosas, a la vida misma, pero en el sentido que te entrenan en la escuela es para controlar recursos materiales y humanos, por ello es que no estoy de acuerdo. Al entrar a la carrera yo deseaba tener dinero, ganar mucho dinero para hacer mi vida, más fácil, sabía que el dinero no daba la felicidad, pero aun no tenía más visiones en mi vida.


Ahora que salí, me di cuenta de que ando en el hipismo más que nunca, realmente no ando tras el dinero, tras los bienes materiales ni siquiera tras el reconocimiento de capacidades o logros, ando tras ideas de paz que a veces no sé cómo llevar a cabo.

Nunca en mi vida había estado tan alejada del dinero como ahora, sé que lo necesito para vivir pues estoy en cierta etapa de la evolución de la humanidad en que es una manera de vivir, pero no sé, me tiro mucho a la filantropía y esas cosas ya saben.


Quiero poder pagar mis cuentas y tener un lugar donde vivir, si se pudiera lejos de otras personas, no porque sea nihilista, esa etapa mía ya paso, es porque me gustaría estar en el silencio, porque me gustaría rescatar animales y que nadie los lastime, por eso pido un paraje alejado.

Fuera de esas cosas, el dinero no tiene otra utilidad en mi vida, me gusta la felicidad espontanea, esa que se da sin necesidad de buscarla. Me gusta todo aquello que no se compra con dinero y me encanta ser así.


Espero encontrar trabajo que sustente mi vida y es todo, sin dramas, sin cantidades enormes de dinero ni responsabilidad.



20 de abril de 2017

Yo no lo veo.

A veces las penas y frustraciones me invaden.


Ando un poco depre (en parte se debe a las vacaciones pues tengo demasiado tiempo libre para pensar y acomplejarme) resulta que a veces no siento los cambios físicos o de salud a pesar de ser muy constante en mi actividad física. Sé que podrán decir que lleva tiempo, que depende las horas de dormir, el cambio climático, las hormonas, la alimentación y miles de cosas, lo sé, no es algo que yo ignore, únicamente me estoy quejando.


Me esfuerzo mucho en el gimnasio, hago las rutinas según se indica, siempre busco hacerlas mejor, y sigo cada instrucción… y a veces me miro al espejo y siento que solo me miro como una mujer delgada. Es todo, mi esfuerzo, mis horas de sufrimiento, mi técnica, alimentación, etc. Todo al carajo, para que en las fotos solo me vea normal, nada de músculos marcados, nada de cintura de avispa, nada de espalda esculpida.


Lo sé, todo tarda en llegar y rápido se va. Según me han contado, todos pasan por diversas etapas al entrar en el mundo de entrenar para estar saludable o sexy, cualquiera que sea la razón, entras súper motivado, pensando que no estás tan mal físicamente, que un par de meses y veras resultados… después viene esa etapa donde no hay cambios y te frustras, si tienes suerte te aferras o alguien te apoya y sigues, luego una de las mejores etapas donde ya comienzas a ver cambios en tu cuerpo y estado físico, vuelve la euforia de sentir que controlas tus cambios corporales y que vas a seguir para lograr más metas.


Pasadas esas tres etapas iniciales regresa en general un estancamiento en el que no ves ya cambios, o quizá solo se te cruzan los cables y tú no los ves, y otros si… resulta que empieza la montaña rusa de emociones, días vas bien motivado, días vas como un suplicio, días no prestas atención, días entrenas con el corazón, días y más días.


Luego está la lucha con la comida, muchos dicen que no es una lucha, que te acostumbras, que si tus metas son más grandes que tu gula y bla bla bla, pero lo cierto es que desde pequeños nos enseñan a comer mal, así que esos malos hábitos no se van a ir en un mes, solo porque lleves tres entrenando.


Seamos realistas, el paladar manda muchas veces y lo sabroso y llenador en general son cosas que no nos nutren, por lo tanto para mí y otros que he visto, si es una lucha con la comida, es luchar contra los parientes que te invitan a comer y luego te hacen un drama porque llevas tu traste de plástico con divisiones lleno  de verduras (hagamos una aclaración, al ser vegana, se meten conmigo desde que lo saben, pero ser vegana y fit, olvídense es como declarar la guerra a la familia) y porque no quieres probar la comida que hicieron, te llaman payaso, ridículo, entre otros comentarios ofensivos (lo bueno que son tu familia o amigos) diciéndote que no te va a pasar nada si te comes una cosa que este fuera de tu dieta.


Entonces uno deja de asistir a comidas, luego pasas a ser el amargado que vive pensando en los carbohidratos y el obsesionado con el gimnasio. Después casi toda actividad (al menos en la zona que domino) va acompañada de comida, ir al cine es ver comida chatarra (la cual anda uno queriendo evitar) ir al parque es subirse a los columpios y después comer, ir de compras y si te tardas comer fuera. Bueno también quizá yo salgo poco, así que no conozco mucho.


Y ahí van las frustraciones, luchas con la depresión que a veces te da por no ver algo visible en tu cuerpo de tu esfuerzo, luchas con la comida, luchas con tus amigos o parientes por la comida. Luchas con los lugares para no comer cosas dañinas.


Parece uno que el mundo se nos pone en contra, a ratos nada más… y para rematar una de dos, o alguien te dice que no sabe para qué vas al gimnasio si ni se te nota nada, o ves a alguien con esa genética maravillosa que solo sale a correr a veces y come todo lo que se le atraviesa y esta hasta se ve como si hiciera ejercicio. Nombre con eso listo para ponerse a llorar.


El problema es que uno no ama su cuerpo, porque te dicen que lo ames, tal como es, y eso, pero luego te bombardean con publicidad donde la gente exitosa es delgada y en forma, donde las caras bonitas triunfan, donde lo que excita va con lencería que luce en cuerpos tonificados, donde se burlan de los defectos físicos… Está cabrón quererse así.

No digo que siempre estoy deprimida y que siempre me siento así, digo los motivos por los cuales a veces me siento así, pero claro llegan personas, te dicen cosas, o tú solo te das ánimos, o te enfocas en otras cosas y se pasa.


A veces pienso que cuando sea vieja (allá por los 70) voy a recordar tantas inseguridades de mi cuerpo, tantos miedos, tantas amarguras por mi peso o aspecto físico y me voy a reír triste, de pensar que desperdicie mis pensamientos en esas cosas que no valían la pena, en lugar de disfrutar que tenía buena salud y juventud o tiempo para aprender (no sé a lo mejor de vieja estoy enferma).



Y eso que aún no les hablo de mis enojos que paso siempre que las personas me dicen que está mal que siendo mujer desee tener visibles (enormemente visibles) los músculos, ja, esa es otra historia.

8 de abril de 2017

Crudi-Vegana



Ya hace algunos ayeres anduve leyendo cosas sobre este tipo de alimentación, una cosa es ser sólo vegano y otra crudi. Pues bien resulta que se basa el alimento en fruta y verdura cruda y nada procesado, nada de harinas, pastas, azúcares etc. Raw Food también le llaman.

No sé demasiado de esto, únicamente lo que voy leyendo, me he animado esta semana a probarlo, para ver cómo se siente, lo de crudo lo veo más como una mera alimentación y lo de veganismo como ética.

Hoy ha sido mi primer día, y la verdad no he pasado hambre y he comido de maravilla, al no saber tanto sobre esto, sólo decidí hacer una gran ensalada con verduras y frutas, literal fue grande, porque al intentar acabarla la verdad no pude, me comí sólo la mitad, lo cual estuvo bien. Al contrario de lo que se pueda pensar, realmente si te llenas, tu estomago comienza a hincharse y avisar que ya estas satisfecho. He sentido levemente ansiedad por el azúcar, ya saben, ser vegano no dice que tengas que ser sano, y comida chatarra vegana hay mucha, entre mis adicciones están las barritas que tienen avena plátano y un montón de azúcar y conservadores.


Con esta dieta busco beneficios para mi cuerpo, quiero saber que tanto puede cambiar, no me refiero a perder peso o tallas, más que eso, quiero saber cómo reaccionara, muchas personas afirman que hacer esto de crudi-veganismo es más para temporadas, para desintoxicar el cuerpo de azucares saturados, refinados, sal y harinas en exceso. Yo lo he decidido por una semana, para ver que tal me va, pero no estoy segura que sólo dure eso, pasado los días veré.


Algo de lo que me río para mis adentros es pensar que ya de por sí, las personas me consideran rara por ser vegana, ahora seguro soy el anticristo de la comida. Verán, tal vez a ustedes de otras partes del país o del mundo, no se les haga tan extraño esto, pero en la región donde vivo, esto es completamente anormal, casi nadie es vegano y menos crudi. Con decirles que no conozco a nadie que lo sea, en verdad, por internet he visto recetas, y personas que llevan a cabo esta alimentación, pero en persona no conozco a nadie.


De igual manera no me preocupa lo que piensen, es mi salud, mi cuerpo y yo quien lo alimento. Espero contarles la siguiente semana de cómo me fue con estos andares.