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8 de abril de 2017

Gustos culpables volumen dos.



A ratos la culpa me hacía sentir mal, ella se había convertido en mi mejor amiga, pero el verte con ella hacia que mi deseo creciera, no nos habíamos visto más que brevemente en cumpleaños de mi amiga y en dos cenas navideñas, pero no podía dejar de pensar en ti, los años te habían favorecido, aun practicabas deporte aunque eras padre y cabeza de familia, se notaba que trabajabas tu cuerpo, ese cuerpo que yo deseaba. Desde la última comida donde recordé detalles de nuestro único encuentro una llama se encendió en mí.

Busque pretexto para ir a casa de mi amiga y verte más seguido, siempre evitabas estar a solas conmigo, eso de cierta forma me excitaba aún más…


Un día en horas que sabía que mi amiga no estaría fui a su casa, estaba caliente y no me importaba nada, ahí estabas tú, solo, al parecer planeabas ir al gym pues me abriste la puerta a medio cambiar, garrafal error de tu parte. ¿Esta Irene? Pregunte sabiendo la respuesta, hola, no, en realidad salió con su hermana, contestaste algo nervioso, pero sin evitar mi mirada. Ah pues en ese caso es perfecto dije yo e inesperadamente para ti te comencé a besar, trataste de quitarte, pero yo sabía que lo deseabas, así que no te resististe por demasiado tiempo, pienso que tú tampoco olvidabas aquel encuentro juvenil.


Siendo adultos ya con más experiencia, el sexo fluyo de manera armoniosa, cogimos en la sala, en el sillón, como haciendo homenaje, tu cuerpo era hermoso, era muy deseable, habías madurado mucho, de como yo te recordaba, te lamí todo el cuerpo, gemías delicioso, pero esta vez decidiste voltearme de espaldas y darme duro así, a mí me encantó la idea, mis pechos de apretaban en los cojines del sofá mientras tú me penetrabas sin control y de nuevo sin protección, no podía ver tu rostro pero era delicioso como me sometías, sentía tu pene entrar de lleno en mí, y como nuestros fluidos se mezclaban, empujabas con fuerza y yo levantaba más las caderas para que la penetración fuera más profunda…



Habías aprendido algunos trucos por ahí, pronto me metiste un par de dedos en la boca mientras yo gemía sin remedio, siempre había sido una sucia, así que la idea de que me trataras así, era muy excitante, me vine a los ocho minutos, pero tu continuabas penetrándome, relaje el cuerpo y tú comenzaste a ponerte más violento, jalaste mi cabello deliberadamente, sacaste tu pene y me hiciste que te lo chupara, que ganas había tenido, sabias a mí y a ti, tan delicioso, mientras te la mamaba te miraba, esos ojos avellana que tanto me hacían arder, te la chupe con ganas, te hice garganta profunda y te encanto, tus mejillas y pecho pronto se llenaron de sangre y sabía que pronto te vendrías. Decidiste hacerlo en mis pechos y me encanto, para que negar, me gustabas, y era fabuloso el sexo.

8 de marzo de 2017

Juventud y deseos.





Estaba tranquilo limpiando la casa, habían dejado mucha basura, pero era mi trabajo así que no me quejaba, con suerte y podría salir temprano para ver a mi novia. Al pasar por el cuarto escuche sonidos de placer, sin poder evitarlo eche un vistazo, ahí estabas masturbándote, desnuda sobre la cama, tu piel deliciosamente blanca con pecas, tu cabello pelirrojo esparcido sobre la cama, no  supe si seguías borracha de la fiesta, solo me acerque y deje la escoba que traía en la mano.


Me sorprendió que no te detuvieras, me sonreíste, que pecado no hacer nada al respecto, salte sobre ti y te empecé a besar, reaccionaste de inmediato, arqueaste la espalda con deseo y te frotaste en mí, era más de lo que esperaba, sentí como se me subió la temperatura del cuerpo, empecé a desvestirme rápidamente y tú me ayudaste, era como la mejor fantasía, pensé mirando tus pechos preciosos, llenos de pecas, te pusiste arriba de mí, y me deje, eras tan hermosa, tan gloriosa, eras más grande que yo, por mucho, tendrías alrededor de unos 30 y yo a penas 19, pero eso no importaba.


Aquella visión era angelical, empezaste a besarme el cuello, note como mi pene se erguía y se pegaba en tus partes, depiladas, exquisitas, tenía que probarte pero por ahora deje que me hicieras lo que tu deseabas. Y jugaste conmigo, como siempre había querido, solo que las chicas de mi edad incluida mi novia eran tan inexpertas que no era lo mismo, se notaba que tu mandabas en mí. Mordiste mis pezones lo que me sacó auténticos gemidos, te deslizaste hacia mi cadera y te observe poniendo las manos tras la nuca, tal como en los videos que veía, metiste mi pene a tu boca como si superas exactamente lo que quería, me lamiste hasta los testículos y aunque quería seguir viendo a momentos cerraba los ojos ante tanto placer.


Estaba acostumbrado al sexo con mi novia, donde yo hacia todo y me gustaba sentir que usaba su cuerpo para darme placer, pero en esta ocasión, me encantaba sentir que eras tú la que me hacías el amor. Sentía que pronto me vendría, y te lo dije, no me preocupa respondiste tú, era como el mejor de los sueños, sentí como se me acelero el pulso y no pude enfocar la mirada, me vine deliciosamente en tu boca, cosa que mi novia no permitía, y tu hasta te lo tragaste.


Al recuperar un poco el sentido, me di cuenta de que estaba empapado en sudor y había mordido mi brazo, pero no me importo, te levantaste y me miraste de una forma que deseaba que me hicieras lo que quisieras. Tómame sobre la mesa, dijiste, y caminaste hacia un escritorio, obedecí en silencio, te empuje contra el mueble y te inclinaste con tanta rapidez que supe qué hacías aquello seguido, me excite aún más, poder poseer a una mujer madura como tú, era todo un privilegio. 


Me acerque a ti y lentamente te penetre, la vista era espectacular desde mi perspectiva de pie, tus nalgas suaves y prominentes se pegaban en mi cuerpo con cada entrada, empezaste a gemir deliciosamente y tuve que tener mucho autocontrol para no venirme, era muy difícil, sentía como se me hinchaba el glande, como tus líquidos empezaban a escurrir por mis testículos y a gotear en el suelo…



Pedias más rudeza, así que me esforcé en complacerte, tomándote de las caderas y empujando con más fuerza, te tome del cabello y eso te encanto, comenzaste a gemir y sudar visiblemente, yo sentía como mi propio placer comenzaba a superarme, me escuche gemir, sentía como todo el cuerpo se me contraía y fijaba la vista en tu espalda blanca y tu cabello rojo.

El clímax llego primero para ti, afortunadamente pude aguantar unos segundos, y sentí como te estremeciste y contrajiste las paredes vaginales, y eso ya no lo pude aguantar, sentí como mi semen fluía tan caliente y espeso, grite de placer, sentía que perdía fuerza en las piernas, me apoye de la mesa y en ti, encajándote aún más mi miembro, tú te apretabas deliciosamente.


Cuando todo acabo yo aún seguía duro, la sensibilidad de mi pene era enorme y tú lo sabias, no me dejaste salir de ti, solo permitiste algunos minutos de descanso, luego tratando de normalizar mi respiración pensé en que tal vez habías contratado un servicio de limpieza como el que yo prestaba porque era tu fantasía que te limpiaran la casa y te cogieran. Pero no duro mucho ese pensamiento después quisiste otra vez pero ahora en la cama y arriba de mí. Por supuesto no me opuse aunque sabía que seguro terminaría muy cansado, pero valía la pena.


Lo hicimos en la cama, tu cabalgándome sin control, veía tu pechos rebotar, los tome con las manos, estábamos empapados en sudor, en fluidos, tu olías deliciosamente… me sostuviste las manos y te inclinaste en mí, tus senos se frotaban en mis pectorales, sentía que esta vez no podía controlarme, trataba con todas mis fuerzas de contenerme, y de pronto sentí que te contraías nuevamente, al saber que era tu momento próximo al clímax, me deje ir yo también, no sé cómo es que aun salió algo de mí, pues tu parecías quererme dejar seco.



Pasados unos momentos te levantaste bruscamente y me dijiste, sigue con lo tuyo, te contrate para limpiar no para coger. Me pareció un poco grosero, pero todo podía perdonarte cogías como diosa.

Voy a contar lo que me gustaba de ti.


Tú forma de coger.
Es todo.


Eran casi mis treinta y salí de fiesta, eras amigo de una amiga y nos presentó, me caíste mal, eras contrario a mí, yo culta egresada de la licenciatura en artes, y tu un tipo vulgar y machista. Pasadas las copas, terminamos en tu auto besándonos, ni conversamos, solo sé que contigo repito.
Comenzaste besándome de manera lenta pero pasional, yo un poco borracha y caliente como siempre lo he sido no me negué, ahora sobria me doy cuenta de que para nada estábamos destinados a ser algo más. Pero que importa cuando estas en la fiesta buscas placer.

Tus besos eran sacados de películas pornográficas y eso me encantaba, pese a ser un tipo evidentemente vicioso, no olías mal, tu cuerpo era fragancia masculina que siempre excita, te ejercitabas, quizá lo habías hecho en prisión, dios sabe dónde, pero eso tampoco importa, aunque pensar que eras un chico malo, malo de verdad de esos que dan miedo; me excitaba, sabias como provocar, con gemidos leves que denotaban tus ganas, me tomaste en el piso, sin que me importara un carajo nada.

Pronto estuvimos desnudos, recorrías mi cuerpo con tu lengua, a momentos me mordías y yo me perdía, sé que dejabas marcas pero realmente no me importaba, todo era placer por placer. Cogimos mucho, cogimos salvaje, como si nos tuviéramos coraje, jalabas mi cabello mientras me poseías, yo me sentía feliz indefensa, nunca me había gustado ser la víctima, pero contigo era otra cosa.

Por otra parte tenías un miembro generoso que sabias usar, lleno de venas frotabas mis paredes vaginales haciéndome estallar de placer, se me olvido tu nombre pero nunca la forma de tu verga. Esa noche de copas terminó en sexo salvaje inesperado y fortuito. Fácil me lo hiciste unas cuatro veces, termine exhausta y muy satisfecha. Eras implacable e impecable en las artes de la cama. Después de ese encuentro obviamente decidí repetir un par de veces más, pero al final mi instinto me alejo de ti por saber que las drogas podrían afectar mi vida pero no me arrepiento de lo que hicimos.

Gustos culpables.



Definitivamente tú eras uno de ellos.


El otro día, mientras comía con una vieja amiga y su esposo, me puse a recordarte, aquella aventura fue algo que merece la pena recordar. Estábamos en universidad, en carreras diferentes pero me llamabas mucho la atención, y a quien no, realmente tenías un físico espectacular, eras popular, la clase de chico que tiene prospectos de sobra, pero en fin, me gustabas.


Un día se cumplió mi sueño ese que tanto deseaba; el tenerte. Sucedió en el verano mientras partíamos a un macro evento que juntaba varias carreras en un viaje a puerto del sol, el pretexto educativo fueron las pláticas ministeriales para la carrera y las conferencias con eminencias de la arquitectura histórica, por otro lado los alumnos sabíamos que era para ir de parranda y disfrutar.

Fuimos todos y no te perdí de vista, por supuesto te veías fantástico y yo lamentaba que tuvieras a tu novia tan cerca, pero en mi momento de juventud sentía que la moral podía ser relajada. El segundo día tuve mi oportunidad, pasada la conferencia tu novia se fue a comer con sus amigas, al parecer te había hecho un drama por alguna tontería, así que a ti te apetecía distraerte, escuche a hurtadillas que ibas a salir a comer por la tarde y que pasarías el día en tu cuarto de hotel, aproveche para colarme en el ascensor contigo, de vista me conocías, así que sonreíste al verme en señal de saludo.

Yo no perdí el tiempo, a lo que iba, me gustas te dije, me miraste con algo de sorpresa y placer, estabas acostumbrado a los halagos, eres muy amable dijiste, quieres tener sexo conmigo, pregunte, realmente necesitaba saberlo, abriste los ojos aún más sorprendido, no sé qué decir, respondiste, no ocupe más, sabía que debía aprovechar, te bese intenso, me encanto que no te resististe, sabias a menta, eras poco más alto que yo, así que no tuve que esforzarme demasiado para tener tu cuerpo junto al mío y abrazarte con pasión.
¡Vaya!, la moral entonces sí que era algo opcional para mí, pensé mientras veía a mi amiga tomar vino, seguí recordando como empezamos con un intenso beso aquel encuentro, eras tan glorioso como yo había imaginado, o quizá era que se cumplía mi fantasía y por lo tanto era yo lo que deseaba.


Me manoseaste sin piedad recorriendo mi cuerpo como si lo conocieras, mordiste mis labios de forma provocativa y la respiración agitada, llegamos a tu piso y salimos aun medio enredados en aquella pasión repentina, no parecía preocuparte si alguien nos veía, nos metimos pronto en tu cuarto, estaba solo para fortuna, nos comenzamos a quitar la ropa, tu cuerpo era todo lo que yo había imaginado, piel morena, marcado por el ejercicio de tres años siendo jugador estrella del equipo de atletismo; olías rico, algo parecido a la madera y al coco, te deseaba tanto, ni palabras decíamos, no sabía que era tan fácil seducirte lo habría intentado antes, tus besos me sabían a gloria, tus caricias a placer…



Rápidamente nos tiramos en un sofá grande, tu arriba de mí, se notaba que así era como te gustaba hacer las cosas, disfrutaste de recorrer mis pechos que eran pequeños en aquel tiempo, pero no pareció importarte, era tanta la energía de entonces, que nos arrancábamos la ropa mientras nos besábamos dejándonos sin aliento. Mire tus ojos color avellana, segura de saber que era lo que querías, te limitaste a bajar por mi vientre besándome, avisándome lo que deseabas hacer, yo ardía en deseos, levante las caderas en señal de sumisión.

Lamiste mis partes como un experto, se notaba que era algo habitual en ti, no me importo en el momento saber a cuantas habías hecho lo mismo… todo era placer en ese momento, era deseo que se desbordaba. Comencé a sentir el corazón acelerado sabía lo que venía en camino, te dije que continuaras, así lo hiciste, vaya oral; pensé mientras el mesero traía la comida.

Nunca había experimentado algo como lo que me hiciste, sentí como perdía el control de mí, como gemía tan deliciosamente, como sudaba como nunca… y justo al llegar al clímax una nueva sensación me invadió, abrí los ojos y te vi, tu cara no estaba entre mis piernas, ahora estabas dentro de mí, sentí como mis partes se apretaban a las tuyas, no me puse a averiguar en ese momento si te habías puesto protección, quería más de ti.

Comenzaste a embestirme con ganas, con energía de juventud… el recuerdo me hizo mirar mi plato y cerrar las piernas. Me cogiste con ganas, como si tú también me hubieras deseado por meses, eras muy fuerte, así que yo sentía que seguramente no podría caminar bien o sentarme al día siguiente, pero aquello era lo de menos, ver tu cuerpo desnudo que exquisitez. Tenías algunos lunares en el pecho que yo lamí. Comenzaste a perder el control, yo quería que tú también tuvieras placer, así que te anime a seguir y comencé a mover las caderas a tu ritmo, tu cara de orgasmo era como la de un actor porno profesional, pensé mientras comenzaba a comer y mi amiga me ponía al día sobre sus hijos recién nacidos, y mientras yo fingía poner atención volvía en mi mente a aquel momento en el que te venias en mí y tu forma tan deliciosa de gemir hasta el final con los ojos muy abiertos mirándome…


Me moje los labios y regrese al presente pues debía seguirle el hilo a la conversación, mi amiga comento que me veía distraída, le dije que no pasaba nada y aproveche a ver a su marido, el parecía levemente incomodo, pero aun así, sostuvo mi mirada y sonreí al recordar aquella noche que estuvo sobre mí en el verano.

Era un gusto culpable, quien lo diría que él se casaría con aquella novia berrinchuda y que aquella novia berrinchuda un día trabajaría conmigo y seriamos mejores amigas, nunca le conté lo sucedido por supuesto, pero ver a su esposo siempre era un placer, comprobé que él tampoco había comentado nada de aquel fugaz encuentro de juventud.



28 de septiembre de 2015

El gran orgasmo



Estaba ahí, no supe cómo había llegado tan lejos con ella, simplemente me encantaba, podía actuar tal como era, sin miedo al rechazo, quizá por eso mi cuerpo se dio ese respiro.

Sus ojos de universo atravesaban a los míos sin pedir permiso, me engullía el negro de sus pupilas. Me perdí en ella, en aquel olor que tan loca me ponía, en sus suaves caricias, ¿que tenía ella? Quizá no era ella la que tenía algo, quizá era yo, mi mente que se perturbaba con ella cerca, yo era la que perdía la noción del tiempo y las cosas y todo lo que deseaba era estar ahí sintiendo eso por ella.

Perdida en ella, en su cuerpo tal como estaba, recostada, podía ver esas pupilas dilatadas que me invitaban a perderme en el más profundo de los abismos que jamás había yo visto, deseaba tanto meterme en esas pupilas y saber hasta dónde llegaba esa profundidad, que el negro hermoso aquel, se comiera por completo mi cuerpo y me transportara a mundos distintos que yo no conocía. Sentir el tacto de sus manos en mí, era como ir perdiendo la cordura, respirar lento su aroma era algo totalmente apasionante, placeres exquisitos como aquel deberían durar más, pensé para mis adentros mientras recorría sus curvas.

Besos, caricias, susurros, gemidos.

Navegar entre las pasiones y el sudor es algo que me encanta con ella, me hundo por completo en sus ojos marrones, observo la figura de desgarre que tienen, son como el cosmos en diminuto, es mirar directamente a lo incomprensible, y saber que el no saber, era excitante, era hacerme polvo de buen agrado.

Brazos, piernas, besos, suspiros.

No podía creer tanta belleza, mis sentidos alerta estaban empapados de ella, mis ansias eran grandes, solo refrenadas por ella…


Sin límites



Como el título de la película y ahora serie.


Pues bien mucha gente que me va conociendo tiene una idea errónea de mí, un concepto de que por mi manera libre de hablar de la sexualidad y mi relación amorosa; yo soy inmoral o simplemente no tengo límites.

Algo así como una zorra promiscua que es ninfómana, pues bien, todo esto me parece muy estúpido, al menos si desean realmente poder criticar la manera en que soy, mínimo deberían conocerme para tener un buen fundamento para poder expresarse de mi de tal o cual manera. Estoy un tanto molesta porque muchas veces hago comentarios sobre moral o ética y la gente voltea a verme como si yo no tuviera derecho a decir ese tipo de cosas porque yo no las llevo a cabo, cuando realmente mi moral es bastante alta y mi ética la respeto mucho.

La moral que se maneja en esta sociedad es un poco diferente a la mía, está llena de religión y cosas anticuadas que en lugar de ayudar, limitan a la gente en su vida y en su andar. Y mi moral siempre busco que tenga coherencia con mis vivencias y con mi principal valor que es evitar el daño a otras personas. Siempre busco que las personas que me rodean sepan sobre mí, cosas reales y verdaderas y así mismo procuro que la relación que entablo con ellas sea sincera, al menos de mi parte.

Pero al parecer como mi moral es diferente, sienten que no es moral, que es como si yo fuera inmoral o amoral. Y ya por eso pueden criticar lo que hago y sentirse bien consigo mismos como si ellos al seguir esos estándares sociales (que realmente ni siguen) fuesen mejores personas que yo.

Es lamentable que se me juzgue por tener una relación poliamorosa y esas personas que me critican tengan una falsa relación monógama con su pareja y en todo momento le sean infieles a las promesas que ellos prometieron, se me hace una estupidez tan grande que me critiquen por tomar de la mano a dos hombres y ellos se revuelquen con sus amantes por todas partes donde todos saben que son casados. Para mi es mucho más inmoral faltar a tus promesas y lastimar a la gente que confía en ti, que llevar una relación abierta donde las personas saben lo que haces. Pero no, al parecer aquí yo soy la perra inmoral.

No quiero caerle bien a toda la gente, ni darle gusto a mi familia, solo espero que la gente sea menos estúpida, que se tomen si quiera el tiempo de saber las cosas de una persona para poder criticarla con todos los hechos y no asuman que una persona no tiene moral solo porque se comporta diferente.

A veces me siento bastante criticada y lo peor de todo es que esa gente que tanto se llena de moral, es la gente a la cual yo le sé más cosas inmorales que nada. Solo me da gracia que salgan a tratar de decirme que deje de actual de tal o cual manera cuando ellas mismas son mucho más inmorales que lo que yo llevo en mi manera liberal de vivir. No ando por ahí mintiéndole a la gente, creando excusas para verme mejor, limpiando mi imagen, como mujer casta que ni groserías dice, al contrario que sepan cómo hablo para no esconderme. Y esas otras personas, hombres y mujeres que van por ahí mintiendo dañando y tapando sus fechorías deberían cuando menos esconderlas mejor de mí para no tener que pasar por semejantes cosas.

Pero bueno creo que en moral nadie sale de acuerdo conmigo y tal vez mi manera de ver las cosas es muy diferente a la de la sociedad en la que vivo así que no me queda más que poner los ojos en blanco cada vez que me critican de inmoral y dejar que las cosas sigan su curso, si yo realmente estoy mal y con mi manera de actuar daño a las personas, pues ya se encargara el tiempo y personas de hacerme pagar.

Y claro como yo aquí soy la puta, pues seguro me ando cogiendo a toda aquella persona que se me pone enfrente y organizo orgias en mi casa cada domingo. La vida no es tan bella ni gira alrededor del sexo, al menos la mia no, no soy una persona falta de ética, moral o valores, solo son diferentes a los que la mayoría piensa, así de sencillo, pero claro, lo sencillo resulta complicado cuando para la gente es desconocido. Mas risa aun cuando hay mujeres que al saber de mis andares ni me presentan a sus parejas porque no vaya a ser que yo les pida sexo oral ahí mismo, o vaya a tratar de “quitárselas” por favor, nadie es de nadie, así que yo nunca podría quitar a nadie del algo de nadie, por otra parte, ni que estuviera yo enferma para andar haciendo esas cosas.


Por Darwin hasta donde nos lleva la ignorancia, un poco de cerebro gente. El hecho de que mi moral sea distinta no te da derecho a decir que no tengo moral o que haría tal o cual cosa.


Mi consejo:
No le busques chichis a las culebras decía mi abuela, creo que ni tiene que ver con el tema pero me acorde.




Hipócritas del sexo



Yo en lo particular, encuentro interesante y recreativo hablar de sexo.


Pero claro hay mucha gente que se siente incómoda en este tema, como si fuese algo malo, o reprochable. No sé por qué lo hacen, dado que todos hemos tenido, tendremos, o venimos a este mundo por él.

Como podemos condenar algo tan natural y delicioso como lo es el placer carnal me pregunto yo para mis adentros y para mis afueras. Pero es una realidad que hablar solo de sexo provoca que siendo mujer, otras más te juzguen de promiscua o infiel (con sinceridad ni sé de dónde sacan la infidelidad) y si te escuchan hombres piensan que eres fácil de seducir.

No sé cómo sea, siendo hombre, tal vez pervertido pensaran las mujeres y los hombres al menos entre ellos tendrán apoyo. Pero yo como mujer estar cómoda hablando de sexo no me hace muy popular entre mis amigas.

Me agrada hablar de sexo, de lo relacionado y que me cuenten sus experiencias o dudas, pienso que debe ser algo culturalmente sano, puesto que el sexo es normal como una necesidad más que tenemos todos. Me encanta cuando hablo de ello y mujeres se escandalizan como si nunca en su vida hubieran tenido sexo, si de esas mujeres que tienen hijos, o como si hablar de relaciones sexuales sea algo parecido a un delito.

Se dice que en mi país es una cultura libre, pero la realidad nos muestra mucho miedo y estigma a los temas sexuales, si ya bien se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo y esto libero unas tensiones, no todo es agradable puesto que mucha gente ahora siente que deben tener reglas como de no exhibirse como si demostrar amor fuera algo sucio o incriminatorio, quitando así la libertad sexual ganada.

Si hablas de masturbación, rápidamente serás catalogada de libertina, como si hacer el amor con la persona más sublime del mundo o sea tú mismo fuese una cosa totalmente fuera de lo común, creo que mi moral no es para esta generación o tal vez para este lugar donde vivo.

Es molesto que la sexualidad siendo mujer sea algo que no se debe discutir, platicar o siquiera contar con tus amigas porque siempre se piensa que una mujer no es bueno que disfrute de los placeres carnales, es como si esto la hiciera menos valiosa para la sociedad.
Pero aquí la doble moral sale a relucir porque mientras educamos a las mujeres para que no expresen sus deseos sexuales o repriman sus actos, condenando aquellas que si lo hacen, pero creo que pese a todo es más una condena por parte de las mismas mujeres que por parte de los hombres. Bien que por un lado despreciamos a esas mujeres que son abiertas con su vida sexual pero en el fondo también las demás quieren una persona que les haga un orgasmo, solo que al estar educadas de esta manera tan deprimente es muy impropio aceptar que se tienen deseos físicos que necesitan ser satisfechos.

Pienso que el placer no debe ser condenado por la sociedad y cultura de cada región, y menos la sexualidad femenina, que por eso mismo las mujeres estamos llenas de miedos, inseguridades y traumas sexuales, que rara vez siquiera admitimos. No soy sexista, no culpo a los hombres de esta mala educación e información, es culpa de personas en plural que han ido creando esta manera de pensar y educar las personas donde el sexo debe seguir ciertos lineamientos para ser llevado a cabo de manera correcta y aceptada.

No veo porque tanta represión a las mujeres en específico hablar sobre sexo, si no está tipificado en la constitución como delito no creo que tengamos porque dejar de hablar de ello o sentirnos mal por un tema tan normal como ese.

Cada mujer debe expresar sus deseos y fantasías libremente y no ser discriminada por ello. Tiene derecho al placer que pueda producirse ella misma o que le produzca al estar con otra persona. Debemos educar nuestras mentes para estar abiertas ante estos temas y saber que es sano hablar de sexo.



Mi consejo: el sexo solo es tabú para ti, porque tú así lo quieres.


22 de septiembre de 2015

Amor sin explicación.



La sociedad educa para que tú te hagas la idea de que solo puedes amar a una persona en toda tu vida, que esta persona le debes tu atención y caricias.

El amor se mezcla con la fidelidad y el sexo con una sola persona en un combo que la educación cultural te indica que es lo correcto, que te dará la felicidad y que así es como debe ser una relación. Pero realmente yo lo cuestiono, no estoy de acuerdo con esta limitación de los sentimientos, las personas sentimos, así de sencillo, no podemos evitar amar, y es triste que se nos limite a dar nuestro afecto a una sola persona.

Debemos entender que si de sentimientos se trata mientras mas puedan expandirse las barreras sociales, es mucho mejor la calidad de los sentimientos que podemos llegar a experimentar, es como un todo que poco a poco te va llenando. No es que al “repartir” tu cariño vaya a disminuir, es que al contrario rompes las barreras donde la sociedad te educa a contenerlo, rompes el mito de que amar a muchos es amar a nadie.

Me dicen que no me doy a respetar, que no respeto a mi pareja, que algún dia sentare cabeza, que ya me llegara el verdadero amor, que nunca he amado y por eso no soy “fiel”, que me daré cuenta de que andar con diversas personas manteniendo una relación sexual o emocional no me traerá nada bueno. Pero resulta que a nadie le agrada esa idea que tengo del Poliamor, me aceptan que sea pansexual (bisexual como dicen ellos), que sea atea (piensan que esta de moda) que sea vegana (rara pero compasiva) pero poliamorosa atenta contra la moral de todos.


La sociedad trata de tener estándares que juzgue como adecuados, en cuestiones de relaciones personales, solo cabe la pareja, y las infidelidades son mal vistas, pero de cierta manera aceptadas, y queda claro que los celos si deben existir si es que realmente amas a una persona. En contraste el Poliamor busca la compersion entre los integrantes, tener una relación amorosa y/o sexual con varias personas involucradas, sin que ninguna salga herida de sus sentimientos o engañada. El Poliamor es entender que las pasiones humanas no pueden ser contenidas y que es mejor llevarse bien con la propia naturaleza con la que se nace que tratar de ajustarnos a criterios que consideramos correctos o civilizados.

No sé por qué la gente se perturba tanto con el tema del Poliamor, de pensar en que la pareja no es de tu propiedad, y que libremente puede amar, gozar o estar con quien guste sin que eso arriesgue la relación. Parece que es muy complicado de entender como las personas podemos estar de acuerdo con que nuestra pareja quiera a estar con otras y disfrute de placeres románticos o carnales.

La base de la educación para hacernos elegir una pareja es que las personas se pertenecen románticamente unas a las otras, es como propiedad romántica. Y esta da derecho a que esa persona que te pertenece solo tenga sentimientos para ti, además de entregarle los placeres carnales solo a ti, así como la misma responsabilidad tienes tu de cumplir con lo mismo hacia esa persona que elegiste.

Tener una relación romántica no debe ser símbolo de propiedad de las personas, ni debe implicar tener que solo amar a una. Creo que los sentimientos deben ser libres, y que dependa de cada quien como quiere llevar una relación.

De lo que me quejo es que este tan marcado el hecho de que las personas solo deban tener relaciones monógamas, al menos en la región donde vivo. Pienso que una mente mas abierta a estos temas nos hará sentirnos mas cómodos a muchos y no obligados a otros tantos, que posiblemente se sientan culpables por solo pensar en otras personas que les atraen.


No debemos tenerle miedo a relacionarnos emocionalmente con varias personas o carnalmente, pues la experiencia nos hace comprender otros aspectos, además de que no limita nuestra manera de amar, al contrario, expande las posibilidades.

No voy a quitar a la monogamia como manera de llevar la relación, o no estoy criticando a quien así es feliz, lo que pido es respeto también a esta otra manera de ver las relaciones sentimentales, simplemente, por ser poliamoroso, o no tener relaciones que se consideren serias, no quiere decir que no tenemos moral o ética o que nuestros valores están distorsionados o que de plano estemos mal. Quiere decir que tenemos otra manera de pensar, otra moral, otra ética y no por ello quiere decir que este incorrecta.

Me gustaría que cada quien llevara la relación que mas le agrade y se sienta comodo, pero que antes de criticar a quien es diferente respeten mas que nada la manera de llevar las cosas. Pero si vamos a eso, esta cultura mexicana aun le queda mucho por aprender y entender el tema del amor, y de las parejas.




El Poliamor solo es una manera más de ver las relaciones de parejas.

28 de julio de 2015

Cosas fantabulosas como INTERESTELAR



Más allá de la inocencia de Emma Holly es un libro que anteriormente les comente que leí, no hablare sobre el en específico, pero necesitaba citarlo para hacer este post, porque quiero abordar el tema de la sexualidad femenina.


Breve: en este libro habla de romance, y sexo que las mujeres deseamos, se que es bastante cierto dado la cantidad de mujeres con las que convivo, ciertamente yo tengo sueños diferentes, pero por generalizar muchas de las mujeres si tienen este tipo de fantasías como las que relata este libro. Habla de sexo salvaje y amoroso, pero de lo que quiero hacer hincapié, es de la idea que se tiene en los libros de romance que no son otra cosa que la fantasía de mujeres reales, de que el sexo para las mujeres solo es excitante si es con un hombre que se sale de los estándares de belleza, con características tales como belleza exorbitante, cuerpo de adonis, talentos para todo, viril, miembro venudo y gigante, y mujeres hermosas virginales, inocentes pero curiosas, que solo son capaces de tener sexo desenfrenado si saben que genuinamente las aman.


Podrán decirme que busque en otro género, pero no es el punto al que voy. Voy a la realidad, ahí donde las mujeres tienen fantasías (aquellas que se lo permiten así mismas) con hombres extravagantes y gloriosos, como si solo el aspecto físico diera placer. Esto me molesta, porque aquellas mujeres que compran estos libros que compran estas ideas, se apegan a ellas, y sienten que es algo que debe ser real. No literal un libro con fantasías, sino el hecho de pensar tontamente (por no decir peor) que para tener sexo orgásmico debe ser el hombre (sexo heterosexual) guapísimo, rico, viril, todo un amor, cuando el placer y el amor pueden y muchas veces son cosas muy diferentes, si hablamos de romance, me gustaría que las mujeres comenzáramos a tener uno; con nosotras mismas, ya después lo demás es extra.


Os digo de verdad, esto es algo que me da coraje, un concepto tan discriminatorio que queda gravado de que solo lo estético excita a las mujeres. Es cierto que el atractivo visual tiene un gran potencial, pero no es lo único, las mujeres podemos tener un orgasmo con quien sea, lo verdaderamente erótico es la mente, lo que de transmiten al mirarte, el aspecto exterior no es tan importante cuando la mente es sexy.


He dicho. Me molesta que se maneje como un hecho que si un hombre esta atractivo es bueno en la cama, eso no tiene nada que ver, he tenido sexo grandioso con personas muy diferentes físicamente a lo que se maneja como estereotipo de belleza masculina, y no me ha importado un carajo, lo que me ha gustado de esa experiencia es el placer que dan.
Un físico nunca asegura placer sexual. No ocupan poner protagonistas de las fantasías a modelos inalcanzables o dotarlos de miembros descomunales, o de características encantadoras para que sea un libro de romance, o de sexo.


Si te enamoras es de los sentimientos de la otra persona, y si tienes un orgasmo no es por su cara bonita, es por su estimulación bonita, y esa a ojos cerrados o abiertos te lleva al éxtasis sin importar si es modelo de ropa interior o una persona común poco agraciada físicamente.

Placer es placer, para erotizarte con una persona no ocupas ni siquiera verla, yo actualmente mantengo una relación sexual con alguien de manera virtual, aun que conozco en persona al susodicho, pero sin llegar a más en la vida real., y en fantasías ya hemos tenido muchos encuentros, que son francamente excitantes y buenos, estimulan mi imaginación, me levantan el autoestima y me hacen sentir feliz de explorar esa parte en mí.

Así que siento que poner estereotipos, más bien estimularlos es algo negativo, las mujeres seguirán sintiendo culpa de fantasías diferentes, y la sociedad juzgando a las personas por su aspecto físico.


Mi consejo: de todo libro se aprende algo, nunca descarten ninguno, por muy malo que se mínimo ortografía les enseña.



23 de julio de 2015

Mucho más sexo

Si por favor.


Sé que amamos el sexo y por eso hablo de ello.

Me pongo sugerente de pronto y sé que rápido responderás con provocaciones, me dices cosas muy picantes y subidas de tono y me encantan…


Ni imaginaba que fuera a darse tan natural entre tú y yo, pues pensé que fuéramos compatibles, pero eso no importa, porque no tenemos otras expectativas que llenar, solo esa, y en ella no ocupamos planearla, solo dejarla fluir.

Pronto te veo y apenas te saludo casual, sé que, de solo verte ya en automático me deseas tanto como yo a ti, será a lo que hueles, será a o a que sabes, será lo que me haces sentir. Apenas contestas, pones esa mirada, esa exquisita mirada, y te abalanzas sobre mí, tomas mi cuerpo que no se resiste, y me besas de esa manera tan iracunda como siempre, con tanto deseo y abrazas mi cuerpo con esas ansias desesperadas, como si no quisieras acabarme para así por fin estar satisfecho de mi…


Me deseas tanto que yo dejo de pensar en todo, solo me dedico a experimentar  cada caricia tuya, cada beso que me inunda de sensaciones tan fuertes que temo que hasta mis pensamientos se oigan, o mis tripas retorciéndose ante las sensaciones químicas que me provocas, mi cerebro se llena con sustancias que se liberan al estar tu cerca.

Mis manos se aferran a ti, no estoy dispuesta a dejarte ir, me consume el deseo, quiero satisfacerme de ti… al acariciar tu cuerpo y sentir tu piel suave sé que eres una pasión diferente, pues he tenido muchas, pero en definitiva tu eres una que se esta grabando en mi memoria para siempre.

Muerdes mis labios como si fueran fruta madura y dulce, parece que te hubieras guardado el deseo durante mucho tiempo solo para liberarlo en el momento en que alguien te lo hiciera sentir. Me da vueltas la cabeza, me cosquillea el cuerpo y mis pensamientos se distorsionan porque tu lengua frota la mía y haces de mi lo que quieres.



Que le puedo hacer, caí en tus encantos, caí en tus besos, en tus abrazos en tu deseo, en tu forma de mirarme, en tu manera perversa de sonreír sabiendo que seré tuya cuando así lo decidas, pero a ti no te gusta tomar lo que deseas y ya, te gusta jugar conmigo, te gusta meterle picardía a todo. Y por más ganas que tengas te aguantas otro día mas, dejándome así, con el pulso alterado, las fantasías desbordándose y las ganas que me consumen.

18 de agosto de 2012

Reacción en cadena.


Tu preferencia sexual no te define.

Conozco personas que le toman demasiada importancia a su preferencia sexual, se la pasan hablando de lo duro que es tener una preferencia sexual “diferente” a la de la mayoría de las masas. Viven con su drama interno familiar por su sexualidad. Me parecen pavadas la verdad.

La preferencia sexual no es una característica que sea relevante en lo que a mi concierne, es, solo eso, una carterista, no es la mas importante y no se tiene que tener un drama por ella.

Nuestra vida no tiene que girar en torno a una preferencia sexual, somos más que eso, somos personas complejas, o al menos eso quiero creer. Pero en verdad no logro entender porque estas personas con su tal o cual preferencia sexual, es todo, eso son, es su vida, es lo que hacen, de lo que hablan y no hay mas.

Muchas veces me toca que me hablan de alguna persona, y me dicen –pues si, la que es lesbiana- o –el gay (o términos ofensivos)- es decir, necesitan especificarme primero su sexualidad para que yo pueda identificarlos, como si fuera algo visible o que te define por completo.

Que tontería tan mas grande, me indigno infinitamente por eso.  No dejamos de juzgar la preferencia sexual como una cosa mala que nos dirá quienes somos. ¿Que coño tenemos en la cabeza?

Es exactamente igual que yo dijera mira ahí va el hetero, eso es estúpido, somos mas que una preferencia sexual, y deberíamos dejar de lado eso, para referirnos a las personas. A mi me da igual si esa persona es bisexual, pansexual, hetero-frexible, gay, lesbiana, heterosexual o asexual, eso no es algo que me importe, me importa mas sus pensamientos en todos los ámbitos, su amplitud de mente, su cultura, sus estudios, no su sexualidad.
Pero bueno al parecer soy la única que lo cree (ya voy yo de incomprendida y sufrida súper-heroína) que eso es solo una característica de las miles que nos pueden llegar a definir.

Mi consejo (hacia tiempo que lo daba un consejo)
Dejar de hablar de vuestra preferencia sexual, que eso solo sea una característica de tantas, que no los defina entre la gente, que no sea lo único en vuestras vidas, sean algo mas. Eso no los hace especiales, ni valientes, solo los hace personas normales como todos.