5 de abril de 2018

Modo vegan







En unos pocos días cumpliré ya 4 años de veganismo, lo cual me hace mucha emoción y reflexión sobre todo lo que he vivido en estos cuatro años de aprendizaje, la primer cosa de la que me acuerdo es que yo me entere del veganismo a los 19 años, venia de camino de hacer las compras del supermercado cuando a una cuadra en una calle muy concurrida había una manifestación a fuera de un restaurante de comida rápida. Eran cerca de 20 personas con mantas y pancartas con mensajes veganos, el típico “la carne es asesinato” “hazte vegano” “amar a los animales es veganismo” “veganismo es justicia” entre otros.


El caso es que estaban regalando comida, tostadas de ceviche de soya con mango, para mí fue todo un espectáculo, pues nunca había oído hablar del veganismo, del vegetarianismo sí, pero del veganismo no. Entonces los vi y claro los juzgue; pensé que eran unos desempleados por su manera de vestir pues andaban en sandalias ropa de manta algunos y despeinados. Lo que más me impresiono es que una chica se me acerco y ya solo por su manera de vestir me sentí incomoda, traía una falda larga de pana sandalias una blusa de tirantes y lo más perturbador para mí en aquel momento, los vellos de sus axilas estaban largos.


Recuerdo que me dio asco, pensé que quizá ella no se bañaba y no era nada femenino traer vellos, era algo totalmente desconcertante para mí. Claro ahora me da risa mi propio pensar de aquel día. Pues he crecido mucho espiritualmente y si en aquel momento me incomodo todo aquello, era porque en mi mente había algo que no encajaba, pues yo siempre dije amar a todos los animales del mundo, pero me removió que ellos dijeran que solo un vegano podía decir que realmente los amaba.


Obviamente paso mucho tiempo antes de que yo me hiciera vegana, pero ese fue en primer instancia el momento en el que yo conocí el concepto del veganismo como tal.
Ahora estoy cerca de mi 4 año, me hace inmensamente feliz ser vegana y saber que contribuyó a que la humanidad se dé cuenta que podemos vivir sin causar la muerte de los animales. Que a través de estos años he aprendido mucho más sobre la ética del estilo de vida vegano y que es algo que quiero llevar a cabo por el resto de mi vida.


Así que ahora seré yo la de los pelos en las axilas, sandalias y falda larga hablándole a la gente de veganismo en la calle repartiendo comida y el mensaje, así de rápido cambian las cosas.

Que pasa con el veganismo



Pasa que a veces estoy en lucha constante con mis sentimientos hacia las personas, hay días que no puedo soportar pensar en todos los seres que sufren sin ningún consuelo y que no podrán ser rescatados, otros días, me siento más animada al saber que cada vez somos más lo que estamos en esta lucha por defender a los animales…


Pasa que para mí es un movimiento de ética y paz, parte del desarrollo del ser humano, buscando cada vez más una civilización diferente, una que este en armonía con todo lo que nos rodea. Pero somos tan urbanizados, somos tan necios, y también me incluyo, cuando ando de amargada ni yo quiero socializar con los demás para dar a conocer mi postura.


Pero sé que es importante exhortar a las personas para que creen conciencia sobre el daño que se le da a los animales y al mismo planeta, buscar la manera de que las personas piensen en todo lo que significa la vida, que vean más allá de sus propias vidas e intereses personales. Pero no es tan fácil hacer eso, yo misma fui una adversaria de esta filosofía, mi argumento era únicamente ignorancia ante los hechos, era frivolidad por lo que yo consideraba más importante.


Pero todos podemos cambiar, para mi soy la viva prueba del cambio. Un día mis creencias fueron retadas y las quise reforzar con burla, con ignorancia, pero no pude ganarle a la lógica y aquí estoy en constante cambio, incluso el ateísmo del cual me sentía anti profeta, ha cambiado, yo buscaba erradicar hasta lo más mínimo que pareciera religión o creencia, y ahora busco convertirme en un ser espiritual, aunque no crea en una deidad como tal o no profese ninguna religión, busco meditar para encontrarme a mí misma, a mis creencias, mi ética mi todo…


Pasa que ser vegana me ha abierto la mente a cosas muy distintas de las que creían haber aprendido, y siento la responsabilidad moral de comunicarlas a las demás personas. Uno va aprendiendo con la vida, y si no, menudo desperdicio ser el mismo año tras año, por ello me alegro de seguir cambiando.


Sucede que el veganismo incluye un montón de cosas que al inicio yo ni sabía, pese que a siempre lo he hecho por los animales, aun siendo vegana, vas viendo hasta qué punto el ser humano es perjudicial con ellos, el alimentarse es una cosa (una muy grave) pero también el uso para diversión, vestimenta, y la simple pero muy mala manera de pensar que somos superiores a ellos. Resulta que uno se da cuenta que ser vegano no es no solo dejar de comer carne, sino dejar de participar en todas aquellas labores en las que se saque un beneficio económico de animales, negarse a ser parte de la comodidad en la que viven las personas y buscar ser ético.


No solo se es vegano por amor a los animales, y cualquier razón a mi parecer es válida, mientras sea veganismo. Yo lo hago por ellos, es solo una de las diferentes posturas que se pueden tomar para ser vegano, ahora que he leído algunos libros de veganismo he visto esto reflejado, posturas distintas, pero todas guiadas al mismo camino.


Pasa que sé que debo combatir mi antipatía para poder difundir el veganismo, porque vale la pena porque es una causa justa y porque en verdad amo todo esto, no es una moda, es crear conciencia.
Hazte vegano.



29 de enero de 2018

Sentimientos encontrados



A veces me siento sola, porque siento que las personas son malas, pese a que no estoy segura del concepto de maldad, creo que me afecta mucho pensar en que las personas olvidan los valores y deciden solo satisfacer necesidades de una manera cruel y mundana, sin que les importe el dolor ajeno.


Muchas personas piensan que soy muy moralista como si yo fuera diera el ejemplo de bondad, no ando por ahí sintiéndome mejor persona que nadie, solo trato de ser consciente de que tengo valores y por tanto lineamientos que sigo. Para mi es sencillo, se llama coherencia, pero al parecer a las personas les enfurece lo que es diferente o lo que cumple con la ética y siempre buscaran la manera de atacar haciendo toda clase de preguntas para según ellos probar tu moral.


Eso muchas veces me indigna, es como si ellos sin moral pudieran venir a juzgarte para ver si tú tienes moral y si la respetarías aunque tu vida dependiese de ello, me parece una injusticia, pero no siempre lo expreso.

A veces he de parecer tonta, callada cuando las personas sin moral me atacan, cuando creen que si hacen burla yo voy a ceder ante la presión y voy a admitir que estoy mal y seré como ellos, otras veces solo hacen preguntas pendejas sobre si el veganismo de todas maneras afecta el planeta y si hice cosas malas en el pasado.

A vece no se ni que pensar de todo ello, no sé si enojarme, llorar, ignorarlos, hacerme la tonta. Me pesa no lo niego pero no por ello cambiare mi moral. Otras veces la gente no se mete contigo, lo ven como una elección personal y te dejan tranquilo, pero tarde que temprano surgen temas que les causa morbo saber qué harías o por qué haces esto o aquello.


Como lo mencione en un post anterior, si pensé obviamente en terapia, aun no encuentro un loquero que me convenza, hasta con eso tengo dificultad, pienso que si no comparte mi moral jamás podrá entender por lo que paso. Algunas personas a las que les he comentado, me dicen que cualquiera podría estar capacitado para tratar mis problemas, pues son como los de cualquier otra persona y aunque no estén de acuerdo en manera personal eso no significa que no sepan cómo actuar, pues para eso estudiaron. Pero me quedo pensando, nadie va con un nutriólogo obeso, con un dentista de dientes chuecos, o va a operarse con alguien que tenga poca experiencia, todo ello tiene una razón buscan saber que se pondrán en manos expertas, que hagan el trabajo adecuadamente, para mí, la salud mental no es para menos, siento que si alguien no tiene ética, no va a poderme ayudar para que yo pueda vivir con todo lo que me atormenta por la falta de ética de las demás personas que me rodean.


Pero no niego que quizá yo este errada y deba ir de todas maneras para ver en que me puede ayudar, es probable que lo haga.

No siempre estoy tan perturbada por las cosas que pasan a mi alrededor también he estado bien y relajada, pues he tratado de estar positiva pensando un poco como lo hacía antes, en que el bien siempre sale a la luz aunque la oscuridad sea inmensa.
Y así como la humanidad ha errado durante décadas un día recupera la razón y tal vez así suceda en este caso que me atormenta.


Mi consejo, pues hay que mantenerse positivos aunque las circunstancias sean adversas, me ha pasado y me ha funcionado.


Y muchas veces vuelvo sobre mis pasos.




Hace un tiempo dije aquí mismo que el trabajo no debería interferir en la vida, después de ello estuve en un trabajo el primero de la carrera que si intervenía con mi vida, sin darme cuenta me quito una de las cosas que más amo: el gimnasio y así de pronto me vino la depresión.


No digo que solo hay sido por eso, pasaba por problemas económicos de salud y sobre el veganismo que ya les he contado, así que lo que resto del año pasado la verdad fue muy malo, pero cuando estas abajo solo te queda subir.


Después pensé que no podía traicionarme de esa manera, yo misma decía que el trabajo solo era un medio que te daba recursos para vivir, así que busque otro empleo, poniendo énfasis en que me diera el tiempo que yo necesitaba, y así fue lo encontré a los dos días de buscarlo, medio tiempo. Me fui sin dudarlo, y me ha parecido razonable lo que hago con lo que gano, y lo mejor de todo, volví a mi gran pasión en este año, ya estoy de nuevo en el gimnasio. Lo cual ha hecho que mis ánimos mejoren increíblemente rápido.

Cada cual tiene su terapia para sus males, el mío es ejercitar mi cuerpo, ese rato para mi es regalo de los dioses, se va el malestar y el estrés, la depresión pasa a ser algo nulo, algo lejano.

Pues bien, este año las cosas comenzaron bien, de salud todo mejoro de lo económico mejoro aún más e ir al gym ayuda.


Por otra parte el trabajo que tengo ahora es cero estresante así que puedo pasar mi tiempo leyendo y de vuelta a mis pensamientos sobre filosofía lo cual es muy recreativo para mí.

Espero todo continúe mejor.

16 de diciembre de 2017

Y ¿Cómo va la vida vegana?



Mucha gente me pregunta que si es complicado ser vegano, cuando recién comencé a serlo, no era difícil pues apenas me adaptaba a tener moral.  Por lo tanto yo respetaba opiniones y hacia lo de siempre, convivir con las personas que me rodeaban, pero conforme mi vida fue avanzando he entrado a una etapa distinta de ver las cosas.


Comenzó por perturbarme los convivios donde quemaban cuerpos de animales y los devoraban como si nada, así que deje de asistir específicamente a esos eventos, después comenzó a perturbarme la manera en que las personas hablan de los animales, como si fueran menos, como cosas, y lo peor la descripción de platillos donde los “ingredientes” son cadáveres de inocentes; posteriormente note que las personas hablan a menudo de ello, cada que pueden, es como si no tuvieran alma.


Un gran amigo me dijo que simplemente no ven el mal en ello, pues crecieron en esta cultura que nos hace creer que los humanos valen más que cualquier otra cosa que nos rodea en el mundo, por otra parte la violencia hacia los animales es cosa común y aceptada dentro de esta sociedad, por lo que la gente no se perturba con ello. Me dijo que yo misma viví inmersa en ese ambiente sin sentir que hacia algo malo. En eso tiene razón.
Aun así siento que uno siempre sabe que algo anda mal, aunque en general antes de ser vegana vivía como cualquier otro sin sentido ético, aun así me perturbaba la violencia hacia los animales, aun así sentía que era incorrecto comer a unos y abrazar a otros, no era un sentimiento fuerte o que inquietara mi vida, pero estaba presente.


Partiendo de eso, comento que realmente en este momento es para mí muy difícil ser vegana, y no porque “extrañe la carne” sino porque en todos los convivios de sociedad hay muerte y por lo tanto yo rechazo todo eso, así que me aparto de ello y por lo tanto no convivo.

No es que viva como una ermitaña ni nada de eso, no es que el nihilismo se haya apoderado de mi nuevamente, sino que en realidad no me gusta estar rodeada de personas que comen cadáveres, así que procuro no asistir a esos eventos, lo cual son más comunes de lo que la gente cree. Resulta para mi complicado unirme a grupos sociales y pasar tiempo con ellos puesto que todo al fin acaba en conversaciones que violentan mi alma.


Al principio estos sentimientos negativos hacia todo ello, no afectaban demasiado, pero conforme el tiempo me han creado problemas emocionales, sé que necesito terapia para poder vivir en este mundo siendo vegana sin que afecte mi vida.

Seguir fielmente lo que uno cree no es algo malo, pero tiende a alejarte de las personas, sobre todo cuando es algo así, que toca sentimientos en las personas y las hace sentir mal, como que toda su vida han estado equivocados.

Yo también me sentí mal por ello cuando alguien me lo hizo ver hace ya mucho tiempo, me negué a la idea del veganismo, justificando que todos lo hacen, algo que he entendido, es que todos tenemos poder de elección y podemos cambiar a lo que sabemos que es correcto, aunque nadie más lo haga.


No es difícil ser vegana cuando tu ética y moral están comprometidas, es difícil ser vegana en esta específica sociedad.

Pero no por ello me doy por vencida aunque tenga malos ratos.

15 de octubre de 2017

Trabajo.


Al fin conseguí empleo, relacionado con mi carrera, no es de medio tiempo como quisiera, pero tampoco es tan esclavizante como los que aparecían al buscar. Pues al principio me ha parecido difícil equilibrar el trabajo con el gym y con mis momentos de descanso, pero ahí la llevo.


Me gusta porque representa un reto, se trata mucho de lógica matemática y ese no es mi fuerte, así que diario lo ejercito tal como a mi cuerpo, por otro lado al salir continuo con mi actividad física como siempre, lo cual me deja exhausta para el final del día, así transcurren mis semanas actualmente, aún falta que me acostumbre y saque tiempo para leer.


Los fines de semana se me pasan muy rápido debido a que tengo mis actividades de la semana acumuladas, tal como limpiar hacer compras lavar etc. Pero pronto me acostumbrare a ello y espero sentirme más descansada.


Por otra parte mi vida personal se ha visto mermada por mi cansancio, mi pareja tendrá pronto esos efectos pues también ya encontró empleo para ejercer la carrera. Por otro lado me siento muy contenta y realizada con mi carrera, es el trabajo totalmente adecuado a lo que estudie.


Extraño las siestas y pasar tiempo filosofando pero no pasa nada este empleo es temporal, mientras solvento gastos y vivo de ello, después espero cambiar de aires y hacer otras cosas que me gustan. Mi hermosa Daisy también se acostumbra a verme menos pero afortunadamente no me reclama nada.


Espero poder tener más tiempo para seguir escribiendo.





31 de agosto de 2017

Parte de mi vida.



Ahora que soy vegana, hay muchas personas que al enterarse tienen curiosidad sobre mi alimentación, yo creo que es muy simple de entender, como todo aquello que no sea de origen animal y soy vegana por ética.


Es la explicación más sencilla que puedo dar, pero adentrados en estos temas, las personas empiezan a ser inmediatamente nutriólogos certificados que te dicen que las proteínas deben ser de origen animal y si no las consumes te vas a morir. Comienzan hablar de comida balanceada y tomar agua. No está mal que busquen sinceramente orientarte, pero realmente me causan risa, pues estas personas en general son obesas tienen problemas relacionados con su alimentación y por supuesto no están estudiando o ejerciendo alguna carrera de la salud.


Buscan criticar el estilo de vida de la no violencia, con consejos de alimentación que ni ellos siguen, además de llamarte extremista. Cuando la gente utiliza esa palabra, sí que me sacan de mi paz interior. El extremo es ¿buscar la paz? ¿A caso comenzar a preocuparse por el sufrimiento ajeno es algo malo?


Me enerva de sobre manera que las personas usen esa palabra para decirme que yo soy de esa manera, porque lo único que me dan ganas es de escupirles en la cara, sé que no es correcto, sé que eso mismo es violencia, hasta pensarlo, pero sin duda me molesta mucho que se pongan a decir que es extremo cuando son ellos lo que financian la violencia, comen violencia, son violencia.


Ser vegano a veces es vivir en un lado del huracán, donde el viento es un torbellino y te arrastra para todas partes, donde todo te golpea y hay caos. Cada persona busca la manera de sobre llevar este modo ético de vivir, yo voy tranquila en general, haciendo caso omiso de las verdaderas estupideces de las personas. A vece llego a compadecerlas, sentir lástima que ellas no tengan valores ni humanidad alguna, pero sin duda aun no llego a esa paz mental y espiritual que ofrece el ahimsa.


Por ello aun me molesta todo los comentarios que hacen, sobre todo lo que supuestamente se preocupan de mi salud, cuando ellos están hechos un basurero. Si lo dije ando piquis.
Luego continuando con esto, cuando les comento que el veganismo es postura ética que se busca evitar lo más posible el dolor a las demás criaturas que nos acompañan, siendo claro indicador que soy vegana por ética, resulta que me dicen que mi salud, no se trata de la salud, no se trata de bajar de peso, se trata de la justicia hacia los animales, de igualdad de valor moral.


Piensan tan egoístamente que yo lo debería hacer solo por salud, todos imbéciles que coman caca sin sal. La verdad hoy ando queriendo desahogarme de todo eso, no es que me haya pasado algo en particular, pero hay mucha estupidez suelta y eso me hace enojar mucho.


Sé que hay veganos por salud, y aunque moralmente lo reprocho, también agradezco infinitamente eso, porque en acciones causa el mismo efecto benéfico para las criaturas que no serán asesinadas para ser devoradas. Pero en mi caso, soy vegana por razones morales.


Hay días que me levanto con la moral por los suelos, al saber que hay tanta gente que no es vegana y come cadáveres de inocentes, siento que es una batalla perdida y que todos merecen morir de las mismas formas en que matan animales. Excepto claro todas las personas de las que no depende su alimentación de ellas mismas, sino que está a cargo de otras, en esas personas entiendo que no sean veganas, incluye todos los menores de edad, enfermos que son asistidos y ancianos que también son asistidos. Todos ellos para mí son inocentes pues de ellos no depende su alimento ni siquiera tal vez saben que sucede en este mundo. Pero toda la demás gente que es mayoría, los llego a odiar mucho.
Lo sé, sé que yo misma ando buscando la paz, solo que amo el concepto mas no sé cómo ponerlo en práctica. Trato de abrir mi corazón con las personas, de tratar de entender, pero no tolero que cometan crímenes contra inocentes.


Ya tengo mucho en que trabajar, tengo que comenzar a meditar de nuevo, es una terapia de autoayuda necesaria y muy fructífera, espero cuando tenga estabilidad económica regresar a eso.





Mi consejo diosito dame paz interior, y ¡dámela ya!

30 de agosto de 2017

La universidad terminó, es hora de ser adultos.



Hace unas semanas atrás termine mi carrera profesional, estuve bastante ocupada en el último tirón de la carrera por lo tanto ni tiempo para escribir, termine una tesis y muchos proyectos largos.


Me siento feliz de terminar una etapa que nunca creí tener. Es diferente vivir a universidad a la edad promedio que un tiempo después, en ratos no me acoplaba a mis compañeros y en ratos fluía con las risas del momento.


Estoy por graduarme y esto me agrada mucho, siento que es una herramienta más en mi vida para ayudarme a forjarme un camino distinto. Por otro lado al buscar empleo la realidad se sobrepone una vez más, te piden mucha experiencia y muchos estudios, los cuales no siempre uno tiene, quieren personas capacitadas en extremo y con ganas de dar 12 horas diarias de vida.


Ya antes estuve en la brutal vida laboral, sin estudios ni preparación, y era terrible, básicamente uno es una herramienta, ahora es una herramienta con más funciones es todo, por ese lado no me agrada mucho pensar en la administración, pese a que en la universidad me toco el lado humanista, aun así nos hacen ver que son herramientas para “Lograr los objetivos de la corporación” y ya saben yo y mis ideas liberales no van con eso.

No es que la admón solo se aplique a eso, también a muchas cosas, a la vida misma, pero en el sentido que te entrenan en la escuela es para controlar recursos materiales y humanos, por ello es que no estoy de acuerdo. Al entrar a la carrera yo deseaba tener dinero, ganar mucho dinero para hacer mi vida, más fácil, sabía que el dinero no daba la felicidad, pero aun no tenía más visiones en mi vida.


Ahora que salí, me di cuenta de que ando en el hipismo más que nunca, realmente no ando tras el dinero, tras los bienes materiales ni siquiera tras el reconocimiento de capacidades o logros, ando tras ideas de paz que a veces no sé cómo llevar a cabo.

Nunca en mi vida había estado tan alejada del dinero como ahora, sé que lo necesito para vivir pues estoy en cierta etapa de la evolución de la humanidad en que es una manera de vivir, pero no sé, me tiro mucho a la filantropía y esas cosas ya saben.


Quiero poder pagar mis cuentas y tener un lugar donde vivir, si se pudiera lejos de otras personas, no porque sea nihilista, esa etapa mía ya paso, es porque me gustaría estar en el silencio, porque me gustaría rescatar animales y que nadie los lastime, por eso pido un paraje alejado.

Fuera de esas cosas, el dinero no tiene otra utilidad en mi vida, me gusta la felicidad espontanea, esa que se da sin necesidad de buscarla. Me gusta todo aquello que no se compra con dinero y me encanta ser así.


Espero encontrar trabajo que sustente mi vida y es todo, sin dramas, sin cantidades enormes de dinero ni responsabilidad.



2 de mayo de 2017

El veganismo la nueva secta



Pues como sabrán últimamente se ha vuelto más popular el estilo de vida vegano, y al ser tema de conversación me encuentro con muchas cosas, sobre todo que nunca vamos hacer la diferencia (cosa que yo misma comente en el pasado, disculpadme antes no era tan positiva y feliz como lo soy ahora) y que somos una especie de religión queriendo obligar a los demás a que sean veganos porque somos mejores (moralmente) que todos los demás.


Bueno, yo que les puedo decir, siempre hagas lo que hagas habrá quien te critique y quien no esté de acuerdo, pero francamente pienso que intentar no hacer daño ni al cuerpo ni a los animales ni al planeta no es una idea descabellada que se imponga por medio de la violencia o acoso. Habrá veganos que lo hagan ver así, habrá otros activistas que de maneras agresivas hagan cosas para alertar a los demás sobre el maltrato animal y habrá quienes no hagan nada.


No veo como una religión el querer vivir compasivamente, puesto que el veganismo es lo que busca únicamente, que las personas puedan hacerlo. Y sé que hay muchas religiones que pugnan por que el hombre viva una vida de virtud y bondad, pienso que con esa única premisa podrían ser solo un pensamiento, sin necesidad de más reglas, el hecho de que haya muchas más reglas es lo que lo hace una religión o algún dogma.


Desde mi visión el veganismo no es una religión o una secta de personas que busquen convertir a nadie, son personas viviendo éticamente y si expanden el mensaje no significa que todos lo hagan o que busquen veganizar a nadie.


Soy muy feliz siendo vegana y cuando me preguntan sobre ello respondo a las preguntas, es todo, pero trato de no meterme en controversia con nadie puesto que ando con mis pensamientos pacifistas sobre ahimsa.


Si quisiera que las personas fueran veganas, pero a la vez no puedo obligar a nadie, aunque entro en conflicto a la vez al sentir que esas personas matan a seres inocentes y es complicado decidir entonces.



Ojala todos pudiéramos vivir en paz.

El placer del destierro



Muchas veces pensamos que si no estamos presentes en la vida de alguien va a ser un gran problema pues no podremos guiarle en su camino, celebrar sus éxitos y ver todo lo que le pasa. El destierro no siempre significa soledad, o que la persona no “nos quiera”. Muchas veces no recibimos explicaciones sobre este hecho por lo tanto nos sentimos confundidos y heridos.


Yo he pasado por el destierro de la vida de muchas personas, y no por ello siento que no fui importante en su momento. La verdad antes me afectaba que las personas me sacaran de su vida, yo no sabía la razón y aún hoy de muchas personas no sé cuál fue la razón que los hizo que me dejaran de frecuentar.


Pero ahora años de reflexión después no siento esa tristeza de no estar en la vida de aquellas personas de mi pasado, al contrario me alegro de haber estado un tiempo compartiendo el tiempo con ellos, pues siento que aprendes cosas de todas las personas, llenan tu vida, aunque sea solo por un momento.


Ya no estar en la vida de alguien no debe ser símbolo de fracaso social, desde mi punto de vista y tras mi experiencia he visto que nada en esta vida es eterno, por lo tanto estar presente en la vida de los demás, así como los demás en la nuestra es meramente temporal, si bien, algunas personas duran muchos años, otras solo unos pocos días y horas, creo que deberíamos saber ya que todo se va y lo mejor que podemos hacer es disfrutar lo que tuvimos y aprender de ello.


Aferrarnos a las personas que desean ya no estar con nosotros no es algo sano, pues no importa cuanto las queramos en nuestras vidas, ellas se irán, y seguirán su camino dejándonos heridos de los sentimientos.


Creo que hay placer en el destierro, si, lo creo, pienso que después de darte cuenta que poco a poco o de golpe no estás en la vida de alguien, debería hacerte sentir bien al recordar las cosas buenas que pasaste con ella y sobre todo saber que habrá más en el futuro con las cuales puedas compartir experiencia pasada o futuros eventos.



Dejar ir y fluir es la vida misma.